Investigan como crímenes machistas la muerte de dos mujeres en Málaga y Toledo

La Voz REDACCIÓN

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Traslado de uno de los cuerpos en la entrada del edificio de Benalmádena
Traslado de uno de los cuerpos en la entrada del edificio de Benalmádena Jorge Zapata | EFE

La víctima de Pelahustán fue encontrada en un camino cerca del pueblo con signos de violencia. La mujer de Benalmádena presenta un disparo en la cabeza

11 oct 2023 . Actualizado a las 13:13 h.

 Las autoridades investigan la muerte de dos mujeres como posibles casos de violencia machista en las provincias de Toledo y Málaga. El primero de los casos ocurrió en el municipio toledano de Pelahustán. La Guardia Civil detuvo a un hombre como principal sospechoso de la muerte de una vecina, de 45 años, cuyo cuerpo sin vida fue encontrado el pasado fin de semana en las afueras del pueblo, de 400 habitantes.

El arrestado, de nombre Fernando, y también de unos 45 años, lleva toda su vida residiendo en esta localidad de la comarca Sierra de San Vicente. Según la Guardia Civil, se le considera autor de un presunto delito de homicidio. El pasado fin de semana acabó con la vida de Belén cuando esta salió a pasear en su bicicleta —algo que hacía habitualmente— después de cerrar el restaurante La Boyería que regentaba.

Sus familiares informaron a la Guardia Civil al comprobar que la mujer no había regresado a casa ni contestaba las llamadas a su teléfono móvil, por lo que se inició su búsqueda, que finalizó con el hallazgo de su cadáver en un camino vecinal que conduce a la ermita del pueblo. El cuerpo sin vida de la mujer estaba cubierto por una manta y su cabeza presentaba fuertes golpes causados por una piedra. Las heridas que tenía en las manos denotan que trató de defenderse con fuerza.

Además, la Policía Nacional investiga la muerte de un hombre y una mujer por heridas causadas por arma de fuego dentro de un domicilio ubicado en la localidad malagueña de Benalmádena, en la zona de Torrequebrada.

Quitarse la vida

La mujer, nacida en 1970, recibió al menos un disparo. Los agentes la encontraron muerta en el sofá de la vivienda. El varón, de unos 60 años, presentaba un impacto de bala en la cabeza. Cerca de su cadáver se halló una escopeta, según señalaron fuentes policiales. Las primeras hipótesis que manejan los investigadores apuntan a que el hombre disparó contra la mujer y después se quitó la vida, según las fuentes, que indicaron que ninguno de los dos figura en el Sistema de Seguimiento Integral de casos de Violencia de Género (VioGén).

Él era profesor de autoescuela y ella limpiadora de un hotel. Tenían tres hijos en común, uno de ellos menor de edad, que residían con ellos, aunque no estaban en el domicilio cuando ocurrieron los hechos, según declararon varios vecinos y recoge Efe.