Israel se queda cara a cara con Hamás para invadir Gaza: «Estamos listos»

Pablo Medina MADRID / LA VOZ

ACTUALIDAD

Estela de cohetes lanzados por las milicias al Qasam desde Gaza.
Estela de cohetes lanzados por las milicias al Qasam desde Gaza. MOHAMMED SABER | EFE

El ejército israelí sigue desplegando tropas en la frontera, a la espera de una orden para iniciar la ofensiva por «tierra, mar y aire». Haniyeh, líder de Hamás, dice que los palestinos no abandonarán Gaza hacia Egipto

15 oct 2023 . Actualizado a las 14:27 h.

Mientras la mitad de la población de la Franja de Gaza se agolpa en el sur tras la advertencia del inminente ataque de Israel, las fuerzas hebreas se concentran a su alrededor y continúan sus bombardeos. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró este sábado que «estamos listos» para lanzar la operación militar por tierra, mar y aire para limpiar la localidad de mayoría palestina de la presencia de Hamás, que podría comenzar en días.

Netanyahu pudo visitar ayer por primera vez los kibutz de Beeri y Kfar Azza asediados por las milicias al Qasam y procuró trasladarle a las tropas que el ataque «será pronto». Y para cuando se produzca, el exministro de Justicia y diputado opositor, Gideon Saar, propuso que Gaza «debe ser más pequeña al final de la guerra» y «debe haber un área clasificada como zona de seguridad donde quien entre sea interceptado». Es decir, la anexión parcial o total del territorio.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), no obstante, tienen un ojo puesto en el Líbano, donde se neutralizó una célula que se quería infiltrar y donde hubo intercambio de misiles con Hezbolá. Fuentes consultadas temen que su líder, Hasán Nasralá, se una a la contienda de forma sorpresiva.

Leer más: El horror

José Enrique de Ayala

De entre los objetivos militares está el de acabar con los cabecillas y las tropas de Hamás, además de sus recursos, líneas de suministro y armamento. El sábado, de hecho, las FDI acabaron con la vida de Ali Qadi, comandante de la Fuerza Nakba que dirigió el ataque contra los kibutz de la semana pasada.

Sin refugio posible y un nuevo ultimátum

Más de 2.200 gazatíes han muerto en una semana de guerra y más de 8.700 han resultado heridos. Los hospitales se niegan a evacuar por falta de medios y el plazo de Israel, hasta las 17.00 horas del sábado, expiró sin que ni sanos ni heridos pudieran salir de Gaza.

Este domingo, el Ejército israelí volvió a pedir a la población del norte de Gaza que se desplazase al sur. Poco antes, daba la indicación más clara hasta el momento de que pronto invadiría el enclave. El jefe de división de medios árabes de las FDI, el coronel Avichay Adraee, especificó en su cuenta de Twitter que las Fuerzas Armadas de Israel permitirían la apertura de un corredor de salida hacia el sur de la Franja, que estuvo en vigor entre las 10.00 y las 13.00 hora local (las 9.00 y las 12.00 en la España peninsular).

Según The New York Times, aunque la invasión estaba planteada para el fin de semana, se está retrasando unos días por las condiciones meteorológicas. Tal y como está el tiempo, sería mucho más difícil para los pilotos y operadores de drones israelíes dar cobertura aérea a las fuerzas terrestres, comentaron algunos oficiales. Entretanto, las tropas de ambos bandos siguen preparándose.

Sderot, evacuada

Las autoridades israelíes han informado de que comenzarán en cuestión de horas la evacuación de Sderot, la ciudad más importante en las inmediaciones de la Franja, con vistas al inicio de la operación militar terrestre. El Ayuntamiento ha subrayado que no es obligatorio irse, pero sí recomendable para evitar riesgos. Eliat y Jerusalén acogen a la mayoría de trasladados, que se alojan en hoteles sufragados por el Gobierno. Según el alcalde, dos tercios de los 30.000 habitantes ya han abandonado la población. Del resto, se estima que un 10 % no se mueva, una parte por motivos ideológicos y otra por imposibilidad de desplazamiento.

Varios hospitales del enclave han dicho que ven imposible el traslado, dado que no tienen capacidad para mover a sus pacientes. La «cárcel más grande del mundo», como se denomina coloquialmente a Gaza por su permanente bloqueo por parte de Israel, vio como 1,1 millones de desplazados forzados continuaban huyendo para llegar al sur de la Franja —con Hamás poniendo obstáculos para no «ceder» a la «guerra psicológica» israelí, según el grupo— para alcanzar Egipto por el cruce de Rafah, aunque se cerró el paso y El Cairo llevó a cabo acciones para evitar la llegada de millones de refugiados. «Hay medidas adicionales que se han tomado, como la colocación de bloques de cemento para impedir la entrada en el cruce de los palestinos desplazados hacia el sur», afirmaron fuentes del Gobierno egipcio.

Y todo ello porque temen que la llegada de tan ingente número de palestinos, como le ocurrió al Líbano en 1948. Desde entonces, los palestinos allí residentes, más de 500.000, se han visto resignados a una vida de pobreza, en un país en permanente riesgo de colapso económico.

Y mientras la población civil gazatí se queda encerrada entre Israel y Hamás, la israelí también sufrió nuevos ataques con misiles en Ashkelon, Peta Tivka o Asdod, entre otras, sin que se reportaran fallecidos o heridos.

Condena diplomática

La posibilidad de una operación terrestre sobre Gaza tuvo dos efectos adversos. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, reculó en su postura de apoyo a Israel y le pidió que «respete el derecho internacional», además de prometer 50 millones en ayudas a Gaza, aunque de momento no podrían llegar. Por su parte, Egipto, Arabia Saudí, Catar, Jordania y la Organización de la Cooperación Islámica denunciaron el «silencio» de Occidente ante lo que consideran «crímenes de guerra» de Israel sobre los civiles de Gaza.

La relatora de la ONU denuncia una «limpieza étnica» palestina

La relatora especial de Naciones Unidas sobre los Territorios Palestinos Ocupados, Francesca Albanese, avisó de que los palestinos corren un grave peligro de acabar como víctimas de una nueva «limpieza étnica en masa» que haría palidecer a la Nakba (la Catástrofe), esto es, la huida de cerca de 700.000 personas de sus hogares hacia Cisjordania, la Franja de Gaza y países de la región tras la creación en 1948 del Estado de Israel, recogió Efe.

Albanese acusó tanto a «Hamás como a las fuerzas de ocupación israelíes» de la comisión de «crímenes internacionales» en un comunicado que presta un énfasis especial al balance de víctimas del lado palestino desde el comienzo de la guerra entre Israel y Hamás tras el ataque, el 7 de octubre, de las milicias del movimiento islamista contra Israel.

Crisis humanitaria

Albanese denunció en particular «la muerte de más de 600 niños palestinos» y más de 423.000 desplazados «como resultado de los ataques israelíes» dentro de un balance general que deja por ahora más de 2.200 palestinos y 1.300 israelíes muertos. El ultimátum de Israel a la población del norte de Gaza puso estos días en fuga a cientos de miles de habitantes de una región que comprende a 1,1 millones de personas, la mitad de la población total del enclave.