La división entre republicanos vuelve a impedir la elección de un presidente en la Cámara Baja de EE.UU.
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Jim Jordan tiene incluso menos apoyos que los que había conseguido el ahora destituido Kevin McCarthy
18 oct 2023 . Actualizado a las 22:33 h.El grupo republicano en la Cámara de Representantes —dividido y sumido en una importante crisis de gobernabilidad— fracasó el martes por segunda vez en su intento de nombrar un presidente, después de la destitución de Kevin McCarthy.
Aunque contaba con el apoyo explícito de Donald Trump, Jim Jordan, el nuevo candidato, se quedó muy lejos de sentarse en el sillón de speaker. Si ya partía de una situación complicada (necesitaba sacar al menos 217 votos entre la escasa mayoría de 221 congresistas republicanos), al final la votación se cerró con el peor resultado posible para él: hasta 20 de sus compañeros de partido estaban en contra de su candidatura. Muy lejos del máximo de cuatro votos en contra que Jordan podía permitirse. Los demócratas, en cambio, votaron en bloque por su líder, Hakeem Jeffries —representante por Nueva York—, que obtuvo 212 votos frente a los 203 del conservador.
Entre los republicanos díscolos que han decidido romper la disciplina de voto, abundan los motivos. Para unos, como Ken Buck, congresista por Colorado, votar a Jordan requeriría que este renunciase explícitamente a los bulos de las elecciones del 2020, con los que Trump y sus colegas intentaron poner en duda la legalidad del proceso electoral. Pero Jordan, después de votar en el 2021 en contra de la certificación de la victoria de Biden, todavía no lo ha hecho. Para otros, directamente no es un candidato factible, dado su carácter de miembro del Freedom Caucus y republicano de extrema derecha. Dar la presidencia a Jordan sería poco menos que premiar de facto a los ocho republicanos que descabalgaron a Kevin McCarthy hace ya dos semanas.
Lo cierto es que, desde que fracasó la candidatura de Steve Scalise la semana pasada, el equipo de Jordan había conseguido sumar varios apoyos de calado, incluidos algunos congresistas (como Ann Wagner, de Missouri) que la semana pasada manifestaban una oposición frontal contra el candidato. Aún así, Jordan sigue sin tener suficientes apoyos —tiene menos que McCarthy en enero, cuando fueron necesarias 15 votaciones para que saliese elegido— como para liderar una Cámara cuyo bloqueo mantiene al poder legislativo de Estados Unidos a medio gas.