Sánchez ve «más cerca» la investidura tras su pacto de Gobierno con Sumar

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

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El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, junto a la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, este jueves en Bruselas
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, junto a la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, este jueves en Bruselas Fernando.Calvo | EFE

Junts y ERC amplían su lista de exigencias para garantizar su voto a favor

26 oct 2023 . Actualizado a las 08:18 h.

El PSOE confía en que su pacto de Gobierno con Sumar acelere las negociaciones con los otros socios imprescindibles para lograr la investidura de Pedro Sánchez. Una investidura que sigue dependiendo del líder de Junts, Carles Puigdemont, fugado de la Justicia española y residente en Bélgica. Los socialistas admiten que por ahora no hay acuerdo con Junts sobre la aprobación de una amnistía a los encausados por el procés, pero Pedro Sánchez dijo este miércoles que la investidura está «cada vez más cerca». «Vamos avanzando sin pausa hacia lo que yo creo que es cumplir con el mandato de la ciudadanía española, que consistía en que no haya un Gobierno de Feijoo y Abascal, lo que afortunadamente ha sido evitado», dijo a su llegada a Bruselas para participar en el Consejo Social Tripartito.

«Yo doy la cara, no me escondo»

«Nosotros nos hemos enfrentado a una situación heredada, muy difícil, la mayor crisis constitucional de los últimos 45 años en nuestro país, y creo que estamos en la línea de seguir construyendo esa convivencia», dijo sobre el conflicto en Cataluña, sin referirse en ningún momento a la amnistía. Sobre el pacto con Sumar, señaló que «es un acuerdo que representa a la mayoría social de nuestro país, haya votado lo que haya votado la gente el pasado 23 de julio».

«Los acuerdos, cuando se firmen y se llegue a un acuerdo, serán públicos, todos los españoles lo conocerán, como hemos hecho con Sumar», precisó. «Yo doy la cara, no me escondo, me arremango y hago frente a los problemas heredados de anteriores administraciones», insistió.

Sobre el método de la negociación con los partidos a los que pide su voto a favor en la investidura, el presidente del Gobierno en funciones indicó que «nada está acordado hasta que todo esté acordado».

En la otra parte, sin embargo, las exigencias del expresidente catalán Carles Puigdemont van en aumento y a la aprobación de la amnistía suma ahora petición de que los socialistas reconozcan expresamente a Cataluña como una nación. Puigdemont mantiene también la reclamación de que haya un mediador internacional en las negociaciones con el PSOE. Algo a lo que Pedro Sánchez se opone.

No menos exigente se muestra ERC, que pide ahora que la desclasificación de los documentos vinculados a Pegasus, el programa con el que el CNI espió a los principales líderes independentistas, forme parte del acuerdo. Y suma también la exigencia de que en la ley de amnistía que se apruebe, el Estado asuma su responsabilidad en el procés.

Junts y ERC mantienen el pulso

Pese al optimismo de Sánchez, sobre la investidura, los independentistas no se dan por aludidos con el acuerdo entre el PSOE y Sumar. La portavoz del Gobierno catalán, Patrícia Plaja, advirtió de que «está muy bien que PSOE y Sumar vayan de la mano, pero servirá de poco si no hay acuerdo con los partidos independentistas catalanes». 

Nadie en el Ejecutivo en funciones se atreve a dar una fecha para la investidura, aunque todos coinciden en que será ya en noviembre, después del acto de jura de la Constitución por parte de la princesa Leonor, que se celebrará el 31 de octubre. La fecha límite para un acuerdo que evite nuevas elecciones es el 27 de noviembre, pero los socialistas confían en que no será necesario apurar tanto los plazos.

El PSOE y Sumar necesitan cerrar acuerdos con Junts (7), ERC (7), PNV (5) y BNG (1) para garantizar la investidura con una mayoría absoluta. EH Bildu ya ha comprometido sus seis votos a favor, por lo que el PSOE (121) y Sumar (31), alcanzan ahora los 158 votos afirmativos.

El PSOE evita presionar a sus posibles aliados fijando una fecha para la investidura sin que haya acuerdo

Los socialistas se manejan con cuidado en las negociaciones y no quieren presionar a ninguno de sus posibles socios fijando una fecha para la investidura sin que haya acuerdo. Eso supondría una presión añadida, especialmente para Junts y ERC. Si la investidura se fijara para la semana del 6 de noviembre, como desearían el PSOE y Sumar, el pleno empezara el martes 7 y la primera votación, en la que se requiere de mayoría absoluta, tendría lugar el 8. Eso permitiría a Sánchez actuar como anfitrión en el congreso del Partido de los Socialistas Europeos, que se celebra en Málaga los días 10 y 11.

Consulta a las bases del PSOE

Los socialistas tienen que consultar a sus bases sobre el pacto de Gobierno alcanzando el pasado martes con Sumar. Para ello, el PSOE celebrará un Comité Federal el próximo sábado 28 de octubre para convocar la consulta a los militantes que ratifique el acuerdo de coalición. Aunque para que se forme ese Gobierno es necesario el voto a favor en la investidura de todos los partidos excepto el PP, Vox y UPN, los socialistas someterán a la votación de sus bases el acuerdo con Sumar, tal como estipulan sus estatutos federales.

Las normas internas del PSOE establecen como obligatoria la consulta a la militancia sobre los acuerdos de Gobierno en los que sea parte el PSOE o sobre el sentido de voto en sesiones de investidura que supongan facilitar el Gobierno a otro partido político. Por tanto, lo que no se someterá al criterio de las bases son los posibles acuerdos con otras formaciones como ERC, Junts o PNV.

Y tampoco podrán pronunciarse los afiliados al PSOE sobre un hipotético acuerdo para conceder la amnistía a los encausados en el procés.