El ministro de Justicia francés, al banquillo bajo la acusación de aprovechar su cargo para ajustar cuentas con dos magistrados
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En Francia califican este proceso de histórico porque es la primera vez que un ministro de la V República va a ser juzgado por actos cometidos durante el ejercicio de su cargo
04 nov 2023 . Actualizado a las 19:03 h.«Soy inocente y tengo la intención de demostrarlo». El ministro de Justicia de Francia, Eric Dupond-Moretti, se muestra muy combativo a la hora de afrontar su juicio a partir del lunes por presunto conflicto de intereses, concretamente es acusado de haber aprovechado su cargo para ajustar cuentas con dos magistrados a los que se enfrentó cuando trabajaba como abogado penalista en dos casos diferentes. En Francia califican este proceso de histórico porque es la primera vez que un ministro de la V República va a ser juzgado por actos cometidos durante el ejercicio de su cargo.
Dupond-Moretti ha interpuesto ocho recursos, pero todos ellos han sido rechazados por el Tribunal Supremo de Apelación, abriendo así el paso a un proceso por el que el ministro se enfrenta a cinco años de cárcel y una multa de 500.000 euros, así como una pena adicional de inelegibilidad.
El reproche principal que se le hace es que cuando fue nombrado ministro, activó una investigación administrativa contra los magistrados que años antes osaron examinar sus comunicaciones en el marco del llamado caso Bismuth. Los magistrados querían saber quién había realizado unas filtraciones sobre ese caso por el que Nicolas Sarkozy fue condenado en su día a tres años de prisión por corrupción y tráfico de influencias. Y entre los abogados que vieron sus registros de llamadas y correos electrónicos examinados por la policía se encontraba el actual ministro de Justicia.
Aunque Dupond-Moretti dice que está tranquilo, que las investigaciones contra los magistrados estaban abiertas antes de que él llegase al ministerio, y que lo único que hizo fue seguir las recomendaciones de su administración, sabe que se juega su futuro político porque en caso de ser condenado tendrá que dimitir. Va a ser juzgado por Tribunal de Justicia de la República el (CJR), el único competente para juzgar a los miembros del Ejecutivo por actos cometidos en el ejercicio de sus funciones y que estará formado por doce parlamentarios, seis diputados y seis senadores (ocho de la oposición y 4 de la mayoría presidencial) y tres magistrados.
Al mismo tiempo, este juicio también va a dar la oportunidad de tener una visión más amplia sobre los métodos de investigación de la fiscalía financiera, y su inclinación a examinar las comunicaciones a gran escala. Además, los magistrados, celosos de su independencia, podrían verse enfrentados al reproche que se les hace con recurrencia de querer transformarse en un «gobierno de jueces», si este juicio acaba transformándose en una investigación parlamentaria contra la injerencia de los jueces en la acción del ejecutivo.
La defensa de Dupond-Moretti no dudará en recordar que cuando fue nombrado en el 2020, la presidenta del principal sindicato de magistrados comparó su nombramiento con una «declaración de guerra», y ese mismo sindicato, junto a la asociación anticorrupción Anticor, fueron quienes denunciaron al ministro por los hechos por los que hoy es juzgado.
Antes de ser nombrado en el cargo, Dupond-Moretti era un abogado estrella en el país. Entre sus clientes destacan el futbolista Karim Benzema, el empresario Bernard Tapie, el rey de Marruecos Mohamed VI o el hermano del terrorista Mohamed Mera. La prensa gala le apodaba el ogro de la Justicia o Acquittator, ya que solía lograr la absolución de la mayoría de sus clientes. Dupond-Moretti también formó parte del equipo de defensa internacional de Julian Assange, el activista de WikiLeaks.