El Senado acelera la reforma exprés de su reglamento para retrasar la medida de gracia

M. Salgado REDACCIÓN / LA VOZ

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El senador del PP Javier Maroto, en los pasillos del Senado durante el pleno de este miércoles
El senador del PP Javier Maroto, en los pasillos del Senado durante el pleno de este miércoles ZIPI ARAGON | EFE

La Cámara Alta, con mayoría absoluta del PP, prevé aprobar la modificación el próximo martes

08 nov 2023 . Actualizado a las 23:05 h.

Con mayoría absoluta del PP, el Senado puede hacer y está haciendo. Este miércoles dio luz verde a la tramitación exprés de la reforma de su reglamento para retrasar la futura ley de amnistía, en proceso de negociación entre el PSOE y Junts para reeditar un Gobierno progresista. Con 145 votos a favor y 113 en contra, la Cámara Alta tomó ayer en consideración la propuesta para cambiar el artículo 133 de su reglamento interno, de modo que la Mesa pueda decidir si aplica o no el procedimiento de urgencia en las proposiciones de ley. Esta modificación, que será aprobada previsiblemente el próximo martes, permitirá que la eventual medida de gracia a los encausados por el procés sea tramitada en un plazo máximo de dos meses —de manera ordinaria— en vez de solo en 20 días, que es la vía de urgencia que planeaban solicitar los socialistas.

Pisando el acelerador, la Mesa del Senado había dado de plazo hasta las 12 horas de este miércoles para que los grupos presentasen sus proposiciones alternativas a esta reforma, según anunció el martes el vicepresidente segundo de la Cámara, Javier Maroto. Los tres escritos presentados fueron rechazados gracias a la mayoría absoluta de los populares. El primero fue un recurso de consideración, firmado por el PSOE, ERC, Bildu, Junts, PNV y Sumar, en el que denuncian el incumplimiento de los plazos establecidos en el reglamento y censuran la agilidad de los trámites, ya que supone una «grave infracción reglamentaria». También atacan el fondo de la reforma porque «se aparta de la previsión constitucional», aseguran.

En la exposición de motivos de su propuesta, el PP señala que el artículo 90 de la carta magna reduce a 20 días el plazo para enmendar los proyectos de ley declarados urgentes, «pero no las proposiciones de ley», una literalidad que no consideran casual, sino «fruto de la voluntad de los constituyentes». Sin embargo, las formaciones signantes —como ya hizo el martes la portavoz socialista en el Senado, Eva Granados— alegan que una sentencia del Tribunal Constitucional (TC) del 2002 «afirma sin matices» que ese artículo «es aplicable no solo a los proyectos de ley, sino también a las proposiciones de ley». Con esta jurisprudencia en la mano, el PSOE llevará ante el TC esta reforma si finalmente acaba siendo aprobada, anunció Granados.

La segunda proposición rechazada fue la de ERC y Bildu, que pretenden «evitar la utilización partidista del procedimiento legislativo». Y la tercera, escrita por Vox, quería dar potestad al presidente del Senado para suspender la tramitación de proyectos de ley que no cuenten con informes preceptivos, como la ley de amnistía.

«A las órdenes de Génova»

Todos los grupos del Senado, salvo el Mixto —UPN y Vox— censuraron a los populares por promover una reforma de calado «de modo precipitado y sin trasladar la información debida». El socialista Francisco Fajardo aseguró que el PP actúa «en fraude de ley»; Enric Morera, de ERC, denunció «objetivos políticos»; Estefanía Beltrán, del PNV, la tachó de «trágala»; y María del Carmen Silva, del BNG, acusó a la Mesa de estar «a las órdenes de Génova». El lunes termina el plazo de enmiendas a esta reforma, que será sometida al Pleno para su aprobación el martes, antes —espera el PP— de que la futura ley de amnistía salga del Congreso.