4.000 personas participaron en una concentración que, entrada la noche, recuperó un ambiente hostil con lanzamientos de botellas y bengalas
10 nov 2023 . Actualizado a las 23:55 h.Ferraz volvió a ser el epicentro de las protestas contra la aprobación de la ley de amnistía. Pese a la lluvia, 4.000 personas se reunieron en la calle Marqués de Urquijo, colindante con la calle Ferraz, ubicación de la sede nacional del PSOE. Nuevamente, a las 22.00 horas llegaron las hostilidades. Antes, eso sí, varios manifestantes atacaron a profesionales de medios de comunicación.
La prensa, el rey, la Policía Nacional, el Partido Popular, Carles Puigdemont y, sobre todo, Pedro Sánchez, fueron objeto de los insultos y cánticos (algunos racistas) de los manifestantes, un grupo de ellos con pasamontañas o banderas preconstitucionales.
A partir de las diez, la mencionada hora fatídica en la que el panorama se torna progresivamente más hostil, algunos de los presentes lanzaron bengalas, petardos, botellas y otros objetos a los agentes de la UIP (Unidad de Intervención Policial), ya protegidos con cascos. La Policía Nacional pidió a través de un megáfono —al menos en ocho ocasiones— y sin éxito que se disolviera la concentración. De hecho, algunos de los presentes respondían con más lanzamientos y cánticos a los agentes. Llegadas las 23.00 horas, se sucedieron más cánticos racistas y xenófobos: «España es cristiana y no musulmana» o «con los moros, no tenéis cojones». Otros manifestantes también cantaron el Cara al Sol y proclamaron hurras al dictador José Antonio Primo de Rivera. También siguieron las provocaciones a los agentes. «Da la orden», decía un manifestante. «¡A por ellos!», gritaba otra multitud.
La presencia de Pedro Sánchez en Málaga, con motivo de su reunión con el canciller de Alemania, Olaf Scholz, avivó las protestas en la ciudad andaluza. Cerca de medio millar de personas se reunieron frente a la Subdelegación del Gobierno, donde cortaron el tráfico.
En la legación de Barcelona también se reunieron 300 personas, según fuentes municipales, que quemaron banderas esteladas y fotografías con el rostro de Pedro Sánchez. También hubo cánticos contra Carles Puigdemont y contra los Mossos d'Esquadra que custodiaban la sede gubernamental.
También hubo protestas en otras capitales de provincia, como Sevilla, Valencia y Granada. Según Colpisa, la organización juvenil Revuelta, vinculada a Vox, fue uno de los colectivos que lideró las convocatorias de estas protestas.