Los españoles de Gaza llegan a El Cairo: «Llevamos 22 horas sin oír bombas, y realmente eso es mucho contar»
ACTUALIDAD
Otros 74 consiguieron cruzar Rafah el martes
15 nov 2023 . Actualizado a las 05:00 h.Nada más abrirse la puerta del autobús, un niño y una niña salen corriendo y se echan en brazos de su padre, Martín Awour, quien se los come a besos loco de alegría. Llevaba sin verlos más de un mes y, en sus peores momentos, pensó que jamás volvería a reencontrarse con ellos, ya que quedaron atrapados en Gaza cuando estalló la guerra el 7 de octubre. Unos días antes, Martín Awour, palestino con pasaporte español, había salido de la Franja para ir al médico y ya no pudo regresar. Ni su familia salir, hasta que su esposa y sus cuatros hijos fueron evacuados el lunes en el primer grupo de hispanopalestinos que llegó a El Cairo, ya durante la madrugada de ayer. El martes salieron 74 más.
«Estoy muy contento. Me he pasado más de un mes sin poder dormir, preocupado por mi familia. Llevo aquí varias horas esperando y por fin los tengo conmigo», explica emocionado Martín, testigo de excepción de la llegada a El Cairo de los españoles de Gaza. Este grupo formado por 41 personas, de las que 22 son menores de edad y 6 mayores de 70 años, no solo ha sobrevivido bajo los bombardeos constantes de Israel sino que ha pasado una odisea de casi un día hasta llegar a la capital egipcia.
Todos estaban citados a las siete de la mañana en el paso fronterizo de Rafah, pero no se han presentado en El Cairo hasta pasadas las cinco del día siguiente (ayer). En total, 22 horas porque les costó 12 atravesar las aduanas de Rafah, sobre todo la egipcia, y otras diez recorrer los 400 kilómetros que hay hasta El Cairo por los numerosos controles policiales en la carretera.
«Ha sido un día entero, 22 horas desde que salimos», se resigna agotado Salah Awad El Sousi (73 años), coordinador de la comunidad hispanopalestina. Tras salir por fin de Gaza, cuenta que sufre «un doble sentimiento: un poco de alegría y tristeza. Lo que hemos dejado allí, lo que todavía sigue en nuestra memoria… Y también alegría porque ya llevamos 22 horas sin oír un bombardeo por aquí o por allá. Realmente, eso es mucho contar».