La decimocuarta manifestación frente a la sede socialista se ha saldado con al menos diez detenidos y siete heridos por brechas.
17 nov 2023 . Actualizado a las 07:47 h.Alrededor de 4.000 personas participaron en la decimocuarta concentración junto a la sede federal del PSOE en la madrileña calle de Ferraz, que coincidió con la jornada en la que Pedro Sánchez salió reelegido presidente del Gobierno. Según la Delegación del Gobierno en Madrid, la protesta se saldó con al menos diez detenidos, mientras que siete personas resultaron heridas por brechas, de las cuales una era policía nacional, que recibió asistencia médica por una contusión, según han confirmado a Europa Press fuentes de Emergencias Madrid.
La Policía Nacional comenzó con la cargas a los manifestantes encapuchados más radicales que se encontraban en la primera fila, después de que empezaran a patear y volcar las vallas que protegían la sede socialista y continuara el lanzamiento de botellas de cristal y petardos a los agentes. En esta ocasión la Policía Nacional dispersó a los asistentes más radicales con cargas cerca de la medianoche, el día que más se dilató la protesta. Sobre las 22.10, los extremistas que quedaban en primera fila vestidos de negro y con la cara tapada comenzaron a lanzar petardos y a encender bengalas. También un fuerte humo provocado por los convocantes hizo que se perdiera la visibilidad en Ferraz, lo que obligó a la Policía a tomar posiciones y prepararse para cargar con el material antidisturbios. La situación se complicó cuando los manifestantes empezaron a patalear y lanzar las vallas, desplazándolas hasta cuatro metros desde su ubicación original, y lanzaron también bengalas a los agentes, algunas de ellas incluso alcanzaron a la prensa que se encontraba detrás de los furgones.
Una vez iniciadas las cargas policiales, los furgones y los antidisturbios comenzaban a discurrir por la calle Marqués de Urquijo, Princesa, y otras aledañas a Ferraz, por donde se dispersaron corriendo los asistentes. Un grupo de manifestantes reducidos hizo una sentada en mitad de la calle como protesta por las cargas y se vivió algún que otro enfrentamiento entre manifestantes violentos y la Policía. La concentración de Ferraz se desplazó incluso hasta la céntrica calle Princesa, lo que obligó a la Policía Municipal a cortar el tráfico, y las cargas también se dirigieron por Alberto Aguilera y Gaztambide, donde llegaron a arder los contenedores ubicados en la vía pública.
La cifra facilitada este jueves por la Delegación del Gobierno en Madrid es muy superior a la de este miércoles y de los últimos días en que se concentraron unas 1.200 personas de acuerdo con esa mismas fuente.
Entre los concentrados figuraba el dirigente de Vox Javier Ortega Smith, jaleado con gritos de «Ortega, Ortega», y que en algunos momentos se ha situado en las primeras filas. Además los concentrados han quemados varias banderas esteladas, símbolo de los independentistas catalanes.
Como en noches anteriores, a medida que transcurría la concentración los más radicales, algunos de ellos embozados, tomaron posiciones en las primeras filas. Los concentrados entonaron los cánticos habituales, como «hay que quemar Ferraz» o «investidura, golpe y dictadura», cantaron el himno de la división azul y profirieron insultos contra Pedro Sánchez, para el que algunos llegaron a pedir «la guillotina», «el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la Policía, así como contra los periodistas que han cubierto la protesta. Volvieron a verse banderas de España, algunas con el escudo constitucional recortado, cruces de Borgoña y, durante algunos segundos, incluso una enseña de las Juventudes hitlerianas que fue ocultada rápidamente.
En esta ocasión se desplegó una pancarta con los códigos de agentes de la Policía que han aparecido en diversos canales de Telegram como autores de supuestos «abusos policiales» o «que se habrían hecho pasar por manifestantes» para reventar las protestas según sus portadores.