El papel clave de la enseñanza en las elecciones portuguesas

Brais Suárez
Brais Suárez OPORTO / E. LA VOZ

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Protestas de profesores en Oporto, Portugal.
Protestas de profesores en Oporto, Portugal. Brais Suárez

Los profesores presentarán una candidatura virtual a los comicios para defender sus derechos. El actual ministro de Educación se desdice sobre las garantías al colectivo

11 dic 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

El 24 de noviembre, tras la dimisión de António Costa y en la recta final del Gobierno, el Parlamento luso discutía los Presupuestos del 2024, que debían ser aprobados una semana después. Un punto clave para acabar con una de las crisis más enquistadas de los últimos años se situaba en la recuperación del tiempo de servicio de los profesores; es decir, una actualización de sus salarios mucho más generosa que la propuesta por el Gobierno hasta la fecha.

La oposición exigía al Ejecutivo que accediera a las demandas de los maestros, y el Gobierno, en bloque, se oponía una vez más, respaldado por la mayoría absoluta socialista en el hemiciclo. Lideraba esta negativa el ministro de Finanzas, Fernando Medina, pero con el apoyo indiscutible de João Costa, el ministro de Educación, que encabezó las duras negociaciones con los sindicatos de profesores a lo largo de los últimos años sin dar su brazo a torcer: actualizar los salarios en la medida que piden los profesores es demasiado caro. Son el colectivo público peor parado en las actualizaciones salariales de los Gobiernos de António Costa tras la intervención de la troika.

Ahora, João Costa es uno de los grandes apoyos a la campaña de Pedro Nuno Santos para ser elegido secretario del partido socialista y concurrir a las elecciones del próximo marzo. Y ahora, en esta pugna interna, anuncia que es posible reponer el tiempo de servicio que lleva años negando a los maestros. Con la boca pequeña, Nuno Santos dice que su compromiso es firme, pero no se atreve a prometer que se cumpla en una legislatura.

La cuestión de los profesores ha trascendido a la enseñanza para, huelga tras huelga, convertirse en un quebradero de cabeza para toda la población. Es también un símbolo de las prioridades de cada candidato, que se juega el apoyo de un amplio sector público pero también de las familias de los alumnos.

Una candidatura simbólica

Pese a los reiterados fracasos, los sindicatos permanecen fuertes y la Federación Nacional de Educación (FNE) acaba de anunciar que presentará una candidatura virtual a las próximas elecciones legislativas del 10 de marzo. Se trata de Maria Esperança Portugal, un personaje simbólico creado a través de inteligencia artificial, según se ha limitado a anunciar la comisión ejecutiva de la FNE, que dará más detalles en enero.

Con ella, pretenden defender su esperanza en mejores salarios, formación y condiciones laborales. Según comunica la FNE, Esperança es su manera de luchar por «la atención individualizada que cada alumno merece» y por su visión de que «el futuro está en la escuela».