Le retira la denuncia por robo al descubrir que era usuario de Cáritas: «Es una buena persona que pasa por un mal momento»

Bea Abelairas
B. Abelairas FERROL / LA VOZ

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Imagen de la sala de vistas del Juzgado de Instrucción 1 de Ferrol
Imagen de la sala de vistas del Juzgado de Instrucción 1 de Ferrol César Toimil

La mujer declaró ante la magistrada de Instrucción 1 que no quería indemnización

16 dic 2023 . Actualizado a las 21:55 h.

La víctima de un robo en Ferrol usó su declaración en el juicio para retirar los cargos. Lo hizo después de conocer la identidad del encausado: «Es usuario de Cáritas, donde soy voluntaria, perdonen que retire la denuncia aquí en el juzgado, no sabía que se podía hacer antes», aseguró la mujer ante la magistrada del Juzgado de Instrucción 1.

Los hechos tuvieron lugar hace unos meses, cuando la denunciante se acercó a un cajero a retirar dinero. Se dejó los 40 euros en el cajetín, pero se dio cuenta al momento y regresó a buscarlos. «Ya no estaban, me dio una rabia tremenda que alguien los cogiese así de pronto, así que fui a denunciar», precisó poco después de una vista que duró apenas unos minutos después de que ella renunciase a la posible indemnización que establezca la sentencia. «Es una buena persona, pero que pasa por un mal momento, cuando vi el nombre del acusado ya me di cuenta de que iba a retirar todos los cargos», aseguró.

Este no es el único hurto que llegó esta semana a esta sala de Ferrol. En el banquillo de los acusados se sentó, asimismo, un hombre de edad avanzada que se llevó los bolsillos repletos de tornillos de una gran superficie especializada en bricolaje: «Pasé por la línea de caja y pagué una cosa, pero no los tornillos, yo creo me olvidé», se excusó el hombre que, además, admitió su culpa.

El fiscal solicita una multa mínima y considera que el comercio pudo recuperar el material en buen estado para ponerlo de nuevo a la venta.

Admite su culpa con lágrimas

Otra encausada por hurto citada en el Juzgado de Instrucción 1 se declaró culpable entre lágrimas: «No tenía dinero, así que cogí esa sudadera», aseguró a un tribunal ante el que también declaró la responsable de una cadena textil.

La dependienta explicó que cuando llegó a la salida sonaron las alarmas y los guardias de seguridad descubrieron que llevaba una sudadera de la tienda: «Le había arrancado una alarma de una etiqueta, pero no la otra», precisó. El representante legal de este comercio solicita la indemnización de 39,90 euros que costaba la prenda, que no se pudo poner a la venta, ya que estaba dañada. Igualmente, el fiscal solicita una multa de 16 euros a razón de cuatro euros por jornada y tiene en cuenta que admitió su culpa.