Dos años de la muerte de Esther López: certezas e incógnitas de un crimen con un único sospechoso

P.A.

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Detalle de una pancarta que reza «Esther, Traspinedo no te olvida» durante una concentración ciudadana en su recuerdo.
Detalle de una pancarta que reza «Esther, Traspinedo no te olvida» durante una concentración ciudadana en su recuerdo. Photogenic / Claudia Alba | EUROPAPRESS

El cuerpo de esta vecina de Traspinedo fue hallado en una cuneta tres semanas después de su desaparición. El principal investigado es Óscar S., la última persona que la vio con vida

16 ene 2024 . Actualizado a las 08:59 h.

Hace ahora dos años, la madrugada del 13 de enero del 2022, Esther López desapareció. Su cuerpo fue hallado tres semanas después en una cuneta de la localidad vallisoletana de Traspinedo, donde vivía. La investigación de lo que pudo sucederle a esta mujer de 35 años aquel fatídico día continúa abierta. El único sospechoso es Óscar S. M., un amigo de la víctima y la última persona que la vio con vida.

La Unidad Central Operativa (UCO), área de élite de la Guardia Civil, presentó en diciembre un informe ante la jueza que instruye el caso. La conclusión es que este hombre de 40 años, amigo de la familia de Esther, la atropelló voluntariamente, la dejó morir, y después trasladó su cadáver hasta el punto en el que días más tarde fue encontrado. Este relato lo han elaborado a partir de análisis periciales, de la geolocalización de sus teléfonos móviles, y tras escrutar el estado del vehículo que Óscar S. M. conducía aquella noche. El Juzgado de Instrucción Número 5 de Valladolid continúa con las diligencias abiertas y el principal sospechoso sigue en condición de investigado, pero en libertad.

El relato de lo ocurrido

Cada minuto de aquella madrugada está lleno de incógnitas. Durante la tarde y la parte de la noche del 12 de enero, Esther y Óscar estuvieron juntos de copas, con un grupo de amigos. Consumieron alcohol, hachís y cocaína. Óscar sostiene que sobre las 3.00 de la madrugada dejó a Esther en una carretera, después de que ella se bajase voluntariamente del coche, un Volkswagen T-Roc, porque quería marcharse andando a casa de otro amigo para seguir de fiesta. Pero la tesis de la Guardia Civil es bastante diferente.

Los agentes creen que sobre las tres de la madrugada ambos llegaron en coche al domicilio de Óscar. Según avanza El País, que ha tenido acceso a los informes de la UCO, no hay «evidencia de que durante el trayecto se hubiera producido una parada para que Esther se hubiera podido apear del vehículo», algo que «se descarta policialmente». De hecho, los teléfonos de ambos se ubican en las inmediaciones de la vivienda en torno a las 3.22 y 3.26 horas respectivamente. La Guardia Civil asume que Esther no se separó de su teléfono, ya que el terminal se localizó junto al cadáver —y su mochila— en la cuneta donde fue hallado el cuerpo. «Los posicionamientos y conexiones permiten aventurar que habría llegado junto a Óscar a bordo del vehículo de este hasta la vivienda que dispone en la urbanización El Romeral de Traspinedo», apuntan los investigadores. Pero, ¿qué pasó después?

El último atestado de la UCO avala la hipótesis de que Óscar atropellase minutos después a Esther fruto de un «arrebato en caliente» tras una discusión de origen desconocido. Según el informe policial, Óscar y el coche seguían a las 3.40 «a la altura de la parte trasera de su residencia familiar». Después, el teléfono de Óscar, según los investigadores, se sitúa dentro del domicilio. La UCO reitera que la causa de la muerte fue el atropello por un turismo, a velocidad media o baja,  cuando la víctima se hallaba de espaldas, con la confluencia de otros factores como la intoxicación etílica, el consumo de cocaína y la hipotermia. Y concluye además que la mujer no murió en el acto sino que sobrevivió durante un tiempo indeterminado. Según la autopsia, la causa inmediata del fallecimiento se debió a un shock multifactorial.

Agentes de la Guardia Civil, en la zona donde se encontró el cuerpo de Esther López
Agentes de la Guardia Civil, en la zona donde se encontró el cuerpo de Esther López R. GARCIA | Efe

La colocación del cuerpo

El informe concluye que tras golpearla con el coche, el sospechoso ocultó el cuerpo de la víctima en el interior de la residencia familiar y la dejó morir. El cadáver habría permanecido escondido hasta que el sospechoso decidió qué hacer con él. De hecho, durante la investigación, se acreditó que el acusado realizó distintas búsquedas en Google Maps, casualmente en las que aparece el escenario en el que fue localizado el cadáver de la víctima y donde él tuvo años antes una salida de vía por circular bebido. A este respecto, Óscar no ha sabido explicar el motivo de tal circunstancia pero sí ha declarado que esas búsquedas las hace a diario, «miles de consultas», con motivo de la agencia de viajes que regenta.

El cuerpo habría sido trasladado esa misma madrugada, horas después. Entre las 6.30 y las 9.00 se activó el modo avión en el teléfono de Óscar, y también en el de Esther, casi de forma simultánea. Además, en el maletero del vehículo apareció ADN de la víctima.  A la mañana siguiente, las cámaras de una gasolinera captaron al Volkswagen T-Roc entrando en el túnel de lavado. La Guardia Civil mantiene que un colgante distintivo en el retrovisor interior del coche de Óscar y su correlación con el que aparece recogido en el vídeo, «es tan elevada que difícilmente podría considerarse» que no pertenece al mismo.

Últimas pesquisas

Durante los interrogatorios que ha llevado a cabo la jueza, Óscar tampoco ha tenido una explicación sobre el borrado de los datos de la centralita de su turismo. El Instituto Armado mantiene la idea de que tales manipulaciones electrónicas estaban dirigidas a ocultar o eliminar todo registro de eventos y averías que los dispositivos electrónicos del Volkswagen T-Roc hubieran podido registrar durante la noche del 12 al 13 de enero.

El Juzgado de Instrucción número 5 de Valladolid decidió este enero prorrogar otros seis meses la investigación, con el fin de llevar a cabo diligencias pendientes como una inspección técnico ocular del vehículo, que custodia la Guardia Civil. El pasado 15 de diciembre, Óscar S.M. declaró por segunda vez ante la jueza. que decidió mantener su libertad y estableció la obligación de acudir a firmar los lunes en dependencias del instituto armado y no salir del país.