Iowa se rinde a Trump en el caucus que inaugura la carrera hacia la Casa Blanca
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La mayoría de cristianos blancos es una de las mejores bazas del expresidente
16 ene 2024 . Actualizado a las 00:12 h.Las elecciones presidenciales de EE.UU. daban este lunes sus primeros coletazos en Iowa en medio de una intensa ola de frío que se ha extendido por el Medio Oeste y que ha precipitado el caucus más gélido del que se tienen registros en este estado. Un evento al que Donald Trump acudía como líder indiscutible de la competición republicana y que los demócratas han decidido no celebrar este año.
El caucus de Iowa, que inaugura el año electoral desde los años 70, ha sido tradicionalmente celebrado por los dos partidos mayoritarios. Así, desde hace décadas es la primera toma de contacto de los candidatos con el electorado. Este año, los demócratas la han sustituido por un proceso de voto por correo y postergado sus resultados hasta marzo. Lo han hecho, dicen, porque el perfil demográfico de Iowa —según el censo, el 89,9 % de sus habitantes son blancos— no representa a sus bases. Algo tendrá que ver, también, que en el 2020, se armase un lío con un recuento que se dilató durante días y que no ofreció demasiada fiabilidad.
Para los republicanos, en cambio, las asambleas de Iowa mantienen su relevancia. Las de este año serán recordadas por las bajísimas temperaturas. Así, ante unos termómetros que en algunos lugares del estado no subirían de 20 grados bajo cero y podrían desplomarse hasta los 30, los candidatos urgían a sus votantes a acudir como fuera al caucus que, hasta que llegó el pronóstico meteorológico prometía marcar un récord de participación.
Si la amplia ventaja que exhibía en las encuestas Donald Trump (el 48 % de apoyo) quita épica al caucus de Iowa del 2024, era porque la lucha encarnizada en realidad se libraba por el segundo puesto entre Nikki Haley, la exgobernadora de Carolina del Sur, (el 20 %) y Ron DeSantis, gobernador de Florida (16 %). Con su gira electoral por los 99 condados de Iowa, De Santis es el que había hecho la apuesta más fuerte en Iowa. En cambio, Haley espera un mejor resultado en las primarias del más moderado estado de New Hampshire, que se celebran el 23 de enero. Ninguno de los otros candidatos, Vivek Ramaswamy, Asa Hutchinson y el desconocido Ryan Blinkey han conseguido, de momento, alcanzar los dos dígitos en los porcentajes de intención de voto.
En estos comicios, la demografía religiosa de Iowa ha sido una de las mejores bazas de Trump. En este estado del Medio Oeste, según el Instituto de Investigación Pública sobre Religiones (PRRI), el 61 % de los habitantes se identifican como cristianos blancos, un 25 % se ubican en la rama protestante y un 18 % en la evangélica. Pero es que, estos últimos, tienen un peso desproporcionado en el caucus. Tanto es así que en el 2016, última edición de unas competidas primarias republicanas, según las encuestas a pie de urna el 61 % de los asistentes a las reuniones políticas republicanas de Iowa eran evangélicos. De esa forma, en el estado inaugural de las presidenciales, asuntos como el aborto suelen jugar un papel fundamental.
Y Trump, como artífice de la revolución conservadora en el Tribunal Supremo que eliminó la protección constitucional del aborto en el 2022, contaba con argumentos para apelar a los votantes más religiosos.
Los caucus, asambleas de vecinos en colegios e iglesias
Los caucus son asambleas de vecinos, que en Iowa estaban convocados a las 19.00 horas (2.00 del martes en España) en centenares de colegios e iglesias de todo Iowa. Allí debatirán y elegirán a los delegados del estado que participarán en la convención de verano donde se nombrará al candidato republicano.
Aunque Iowa es un estado rural con poca población y por tanto no tiene mucho peso en esa convención, sus caucus han gozado de un enorme simbolismo por ser la primera cita en el calendario de primarias.