Cualquier anomalía climática sostenida representa el resultado de la combinación de muchos factores. Esto quiere decir que no resulta sencillo señalar un único responsable de la actual sequía en España. Sin embargo, hay un factor que debe incluirse en la ecuación: el papel del anticiclón de las Azores. El sistema de altas presiones lleva más de un año impidiendo que las borrascas puedan regar el sur y el este peninsular, donde la escasez de agua es mayor. La configuración que mantiene desde hace muchos meses solo permite que llueva en el noroeste.
No estamos ante una circunstancia aislada, sino más bien ante la manifestación de una tendencia que anticipa el clima del futuro. Un estudio publicado durante la megaola de calor del verano del 2022 en la revista Nature Geoscience desveló que detrás de las sequías recurrentes que se han registrado en las últimas décadas en la Península se encuentran las altas presiones. El estudio reconoció que el anticiclón de las Azores se ha expandido desde 1850 hasta alcanzar unos niveles nunca vistos en 1.200 años y que los inviernos con una influencia más reforzada han aumentado un 52 % desde 1980. Esta misma investigación también cuantificó que cuando las altas presiones están reforzadas la cantidad de lluvia en la Península se reduce hasta un 33 %.
Además, otro elemento que debe tenerse en cuenta sobre la sequía en España es su duración. En Andalucía se trata del déficit de precipitaciones más duradero desde 1961 y en Cataluña desde 1916. Cuando la lluvia desaparece durante tanto tiempo entran en juego mecanismos que ayudan a retroalimentar la escasez. En verano, por ejemplo, el calor provoca que se reduzca todavía más la humedad en el suelo, agravando la situación. El período estival fue muy caluroso en España y esto obligaba a que el otoño y el invierno fueran dos estaciones muy húmedas.
Pero el otoño ha sido seco y el invierno también va camino de serlo en las zonas que ahora mismo demandan lluvia de manera urgente. La previsión estacional de la Agencia Estatal de Meteorología hasta marzo reproduce el mismo problema, ya que anuncia precipitaciones por encima de la media en el noroeste y por debajo en el resto del país. La Aemet también predice que el próximo trimestre será más cálido de lo normal, especialmente en el sur de Andalucía.
España afronta unos meses decisivos que desvelarán si esta sequía es solo una como otras tantas en la historia o, si por el contrario, estamos ante una situación inédita.