El «monstruo de Amstetten» saldrá del centro psiquiátrico para cumplir condena en prisión
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La defensa del austríaco Josef Fritzl, que violó que encerró a su hija en un sótano y la violó durante 24 años, sostiene que ya no es peligroso
25 ene 2024 . Actualizado a las 19:00 h.Un tribunal de Austria ha decidido este jueves el envío a una prisión para delincuentes comunes de Josef Fritzl, conocido como el monstruo de Amstetten. Fue condenado a cadena perpetua por haber encerrado en un sótano y violado a su hija durante 24 años, una pena que ha cumplido hasta ahora en un centro para sentenciados con problemas mentales.
Josef Fritzl, que cumple 89 años el próximo abril, encerró a su propia hija en el año1984, la agredió sexualmente durante décadas y tuvo con ella siete hijos, que nacieron en el sótano de la casa familiar, sin que el resto de la familia se enterara.
La decisión judicial, que no será ejecutada hasta que sea firme, significa que seguirá cumpliendo su condena en prisión, aunque su defensa sigue solicitando la libertad condicional y considera esta medida como un primer paso para su salida de la cárcel. Esa petición de libertad condicional general, con todo, fue rechazada este jueves por el tribunal.
Si el dictamen no es recurrido, Josef Fritzl, que según los medios austríacos cambió hace tiempo su apellido a Mayrhoff, pasará los próximos diez años en una prisión bajo la condición de que siga una terapia psiquiátrica.
La decisión de que salga del centro psiquiátrico se ha basado en un peritaje que señala que debido a la demencia que sufre ya no se dan las circunstancias para sus actuales condiciones de internamiento. La defensa ha indicado también que el tribunal ha señalado que el condenado ya no es peligroso, informa la agencia APA. Su abogada, Astrid Wagner, ha asegurado que su cliente «está absolutamente lleno de remordimientos».
En el 2009 se le declaró culpable de los delitos de homicidio por omisión, violación, abusos sexuales y privación de la libertad, además de numerosos agravantes. Él aceptó la condena y no recurrió la sentencia. Ingresó en una cárcel para delicuentes con problemas psiquátricos en Krems, a 80 kilómetros de Viena.
24 años de encierro
El exelectricista Josef Fritzl mantuvo encerrada a su hija Elizabeth en un zulo insonorizado que construyó en su vivienda. Elisabeth permaneció encerrada durante casi un cuarto de siglo en el sótano de la casa familiar, donde fue violada sistemáticamente por su padre, con el que tuvo siete hijos, nacidos bajo tierra en condiciones infrahumanas. Tres de esos hijos-nietos llegaron a vivir en las estancias superiores, junto a su abuela Rosemarie y el resto de la familia, a los que el padre había hecho creer que los pequeños habían sido abandonados por Elizabeth, de la que aseguró se había hecho miembro de una secta. Elizabeth y los otros tres hijos que sobrevivieron al martirio permanecieron toda su vida en el calabozo subterráneo sin conocer la luz del día, hasta el momento de su liberación.
Los numerosos delitos se destaparon cuando una de sus hijas-nietas, Kerstin, acudió con él al hospital. Los médicos encontraron una nota de auxilio en unos de los bolsillos de la joven y le solicitaron a Fritzl que justificara que era su abuelo y, que si no podía hacerlo, debía acudir al hospital la madre del paciente. Josef Firtzl aceptó y trajo a Elisabeth al centro hospitalario, donde reveló el duro calvario por el que había pasado desde que cumplió 18 años.