El Pérmico: cuando la vida estuvo a punto de desaparecer

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El aire seco incrementa el riesgo de sequía
El aire seco incrementa el riesgo de sequía COAG | EUROPAPRESS

Un brusco cambio ambiental ocurrido hace 250 millones de años casi borra todos los seres vivos del planeta

28 ene 2024 . Actualizado a las 09:57 h.

A los negacionistas y escépticos del cambio climático les encanta decir que en la historia de la Tierra el clima siempre ha estado cambiando. Ningún científico con un poco de sentido común dirá jamás lo contrario. De hecho, el pasado ofrece algunas lecciones valiosas sobre el calentamiento actual del planeta. Hace unos 250 millones de años un profundo cambio ambiental incluso estuvo a punto de exterminar todo rastro de vida.

Durante el conocido como período Pérmico había un único supercontinente llamado Pangea. La vida se abría camino poco a poco desde el mar hacia la tierra gracias una atmósfera más rica y a la formación de la capa de ozono. Sin embargo, un buen día todo se complicó. «El calor que subía desde el núcleo atravesó el manto y se encontró con una corteza muy gruesa y grande. Pangea ocupaba una superficie muy extensa y actuó como una tapadera, acumulando el calor en su interior sin dejar que saliese al exterior. El calor acumulado fue tan grande que terminó rompiendo la corteza y saliendo al exterior de forma muy explosiva, a través de volcanes que arrojaron inmensas cantidades de lava, ocupando una superficie tan grande como cuatro veces España», explican desde el Instituto de Geociencias del CSIC.

Las erupciones volcánicas liberaron grandes cantidades de dióxido de carbono y provocaron un repentino aumento de la temperatura media. El brusco cambio climático fue demasiado para muchas especies de plantas y animales que experimentaron una muerte masiva. «El azufre provocó una importante acidez en los suelos y el flúor y el bromo destruyeron la capa de ozono, de modo que la radiación solar nociva penetró en la superficie de la Tierra, provocando un deterioro ambiental», apuntan.

Como consecuencia de aquel cataclismo se produjo la muerte de casi el 90 % de la vida en el planeta. Fue la extinción más devastadora conocida. Hoy se está produciendo la sexta. «En los últimos 50 años se ha perdido el 60 % de la fauna salvaje terrestre, el 90 % de los peces de mayor tamaño y el 50 % de los insectos en tierras cultivadas en zonas tropicales», concluyen desde el centro de investigación.