Zelenski destituye a Zaluzhni al frente de las Fuerzas Armadas con la guerra estancada

La Voz REDACCIÓN

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Zelenski y Zaluzhni en una foto difundida por la presidencia ucraniana.
Zelenski y Zaluzhni en una foto difundida por la presidencia ucraniana. UKRAINIAN PRESIDENTIAL PRESS SER | REUTERS

Su relevo, Olexandr Sirski, tendrá el cometido de revertir los avances rusos, no convertir Avdivka en su nueva Bajmut y conservar la popularidad militar

08 feb 2024 . Actualizado a las 20:13 h.

Las relaciones entre el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, y el jefe de las Fuerzas Armadas, Valery Zaluzhni, tocan a su fin. Este jueves, el jefe del Ejecutivo decidió cesar al más reputado general del país tras meses de desencuentros en un primer paso de una reforma a fondo de la cúpula militar. Todo con el fin de darle una visión unificada a la campaña militar para rechazar la invasión rusa.

Los dos dirigentes, según sus mensajes comunicados públicamente, zanjaron sus desencuentros de forma cordial. «Agradezco al general Zaluzhni los dos años de protección del país. Estoy agradecido por cada victoria que logramos juntos y gracias a todos los soldados ucranianos que luchan heroicamente en esta guerra», trasladó Zelenski en un vídeo difundido por Telegram. Por su parte, Zaluzhni aseguró que está «orgulloso de todos los miembros de las Fuerzas Armadas de Ucrania que protegen el futuro de nuestros niños. Todos los soldados, sargentos y oficiales. Inclino mi cabeza ante todos aquellos que dieron su vida por Ucrania y la libertad».

El reemplazo de Zaluzhni será el actual comandante de las Fuerzas Terrestres, Oleksandr Sirski, que ya se había opuesto a la primera destitución de Zaluzhni y cuyo nombre sonaba con más fuerza para tomar el mando.

Héroe de Járkov y Kiev

A pesar de que Zelenski prevé más movimientos en los altos mandos del Ejército, consideró que Sirski es el oficial «más experimentado» con el que cuenta Ucrania. Sus andaduras militares comenzaron en el entonces Ejército Rojo soviético. En el 2019 se encargó del mando de las Fuerzas Terrestres ucranianas. Entre sus méritos se encuentran la defensa de Kiev en los primeros días de contienda —cuando las fuerzas rusas llegaron hasta Irpin— y el desalojo de las tropas de Moscú de la región de Járkov, uno de los frentes de resistencia más destacados por los ucranianos dado que se logró que sus enemigos nunca entraran en la ciudad, de gran parte rusófona.

Sin embargo, también fue quien lideró la defensa de Bajmut, que finalmente se convirtió en una picadora de carne para las fuerzas de Kiev y se acabó perdiendo junto a gran cantidad de material militar ante el grupo de mercenarios Wagner. La opinión pública y diversos analistas fueron muy críticos con respecto a no lograr una rendición más temprana para ahorrar en vidas, armas y municiones.

Con todo, Sirski llega al mando militar con tres objetivos. El primero, darle la vuelta a la situación en los frentes de Jersón, Zaporiyia y el Dombás ante el estancamiento de las operaciones ucranianas. El segundo, no repetir en Avdivka (Lugansk) el error de Bajmut. Y, por último, conseguir mantener el prestigio de Zaluzhni, más popular que Zelenski entre los ucranianos, al frente del Ejército. Todo ello contando con que, de momento, tampoco recibirán ayuda militar de Estados Unidos próximamente.