Se trata de un «biosensor» que costaría tan sólo cinco euros. Ha sido desarrollado por investigadores de la universidad estadounidense de Florida y la taiwanesa Nacional Yang Ming Chiao Tung
14 feb 2024 . Actualizado a las 18:43 h.Una pequeña muestra de saliva es suficiente para detectar el cáncer de mama. Así lo han informado un grupo de investigadores de la Universidad de Florida (Estados Unidos) y la Universidad Nacional Yang Ming Chiao Tung (Taiwán) que han conseguido exitosos resultados de un dispositivo portátil capaz de detectar el cáncer de mama. Con él, a través de la saliva, se detectarían biomarcadores de cáncer de mama. Su diseño de biosensor utiliza componentes ya conocidos en la industria sanitaria, como tiras reactivas de glucosa ampliamente disponibles y la plataforma de hardware y software de código abierto Arduino, lo que permitiría su comercialización a un precio de alrededor de cinco euros. Podrían evitase también gracias a este método otras pruebas diagnósticas de la enfermedad más complejas.
¿Cómo funciona?
El dispositivo utiliza tiras reactivas de papel tratadas con anticuerpos específicos que interactúan con los biomarcadores de cáncer de mama. Se colocaría la muestra de saliva en la tira, que enviaría a su vez impulsos eléctricos a los puntos de contacto del dispositivo. Estos impulsos hacen que los biomarcadores se unan a los anticuerpos, alterando la carga y capacitancia sobre el electrodo. Este cambio en la señal de salida, que puede medirse y traducirse en información digital, indicaría qué biomarcadores cancerígenos estarían presentes en la muestra empleada. Cinco segundos serían suficientes para completar el proceso.
Preciso incluso con poca cantidad
El biosensor requiere solamente de una gota de saliva y puede proporcionar resultados precisos incluso si la concentración del biomarcador de cáncer en la muestra es solo una billonésima parte de un gramo, o un femtogramo por mililitro. El diseño es revolucionario si se compara con otras alternativas diagnósticas. Las mamografías, las ecografías y las resonancias magnéticas son costosas e invasivas y requieren además equipos grandes y especializados. Presentan también exposición a dosis bajas de radiación y pueden tardar días o semanas en arrojar resultados de las pruebas.
Tal y como apuntan los investigadores, que han publicado su estudio en el Journal of Vacuum Science & Technology y que puedes leer en este documento, la tira reactiva podría comercializarse por unos céntimos y la placa de circuito reutilizable tendría un precio de unos cinco euros, lo que también haría asequible esta tecnología a países con pocos recursos.