Pide más misiles Patriot a EE.UU. para cambiar el rumbo del conflicto bélico
26 feb 2024 . Actualizado a las 09:48 h.El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, reconoció ayer por vez primera el número de bajas desde que se inició la guerra. Y lo hizo, precisamente, un día después de que cumplieran dos años de la invasión rusa. Son 31.000 los soldados que han muerto en acto de servicio en una contienda que parece no tener fin. El número, según explicó Zelenski y que recoge Efe, no incluye a los militares heridos ni desaparecidos en acto de servicio. «Es mucha gente para nosotros», reconoció el presidente, que negó las estimaciones que sitúan el número de soldados muertos en 300.000. Lo que sí evitó fue dar una cifra de los heridos, para no ayudar a Rusia a conocer el número de ucranianos que han ido al frente.
También aprovechó la comparecencia para contabilizar las bajas en el país enemigo. «Han muerto 180.000 rusos», dijo el jefe del Estado ucraniano. Y añadió que otro medio millón resultaron heridos. Zelenski también quiso referirse a las «decenas de miles de civiles» que han muerto o han sido asesinados tras ser torturados en los territorios ocupados por Rusia, porque el número exacto solo se sabrá cuando termine la guerra, según indicó.
El presidente de Ucrania también reconoció la importancia de seguir recibiendo material procedente de Washington, porque «no existe alternativa al armamento que se produce en EE.UU.»: «Cuando hablamos de la ayuda estadounidense debemos entender que no es una cuestión de reservas financieras. Se trata de armamento», dijo al ser preguntado si Ucrania podrá resistir durante los próximos meses si no se desbloquea la asistencia de EE.UU.
El jefe del Estado ucraniano admitió que, de no aprobar el Congreso el paquete de 60.000 millones de dólares de ayuda propuesto por la Casa Blanca para este año, Ucrania se verá «debilitada en el campo de batalla». «Y aquí no puedo decirle qué ocurrirá. No tengo (una opción de) reserva», agregó Zelenski. Explicó también que su país puede buscar financiación en otros lugares, pero que no encontraría suficiente armamento para cubrir sus necesidades en el frente.
«Por ejemplo, un sistema (de misiles) Patriot cuesta 1.500 millones (de dólares), pero no puede comprarse sin la ayuda de Estados Unidos», dijo Zelenski. «No hay sistemas como este en el mundo», agregó sobre la importancia de estos misiles para cambiar el rumbo de la guerra.
En cuanto a las opciones de que el Congreso estadounidense apruebe el paquete de ayuda pendiente, el presidente de Ucrania aseguró que tiene «confianza» en una solución positiva, e insistió en que tanto el presidente Joe Biden como los dos partidos representados en esa cámara saben que Ucrania necesita que se desbloquee la asistencia en un plazo de «un mes».
Conferencia en París
Por otro lado, una veintena de líderes mundiales se darán cita hoy en París, en una conferencia auspiciada por el presidente francés, Emmanuel Macron, que enviará un mensaje claro a Rusia de que Europa no se rendirá con Ucrania y que no permitirá una victoria del régimen de Putin.
Entre los asistentes figuran jefes de Estado y de Gobierno como el presidente del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, el canciller alemán, Olaf Scholz, o el primer ministro belga, Alexander de Croo, informa Efe. También estará presente Canadá o Estados Unidos, mientras que Zelenski intervendrá vía videoconferencia. El objetivo es «contradecir la opinión» de que el apoyo a Kiev va en declive tras dos años de conflicto. «No estamos fatigados, estamos extremadamente determinados», indicaron fuentes del Elíseo.