Javier Milei vuelve a romper las normas, esta vez ante el Congreso argentino
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El presidente no hablará desde el estrado, ni a la hora usual
01 mar 2024 . Actualizado a las 05:00 h.El presidente de Argentina, Javier Milei, inaugurará este viernes las sesiones ordinarias del Congreso en un clima de máxima tensión por su enfrentamiento con los gobernadores, y los legisladores, de los distintos espacios políticos. Fiel a su estilo, y alejado de los libretos, lo hará a las nueve de la noche locales —la hora usual son las 12 del mediodía—, y en un lugar que tampoco es el tradicional. El presidente no hablará desde el estrado, sino desde un atril que hizo colocar para la ocasión en el semicírculo central del recinto.
Después de que el pasado 10 de diciembre Milei decidiera dar su discurso de investidura de espaldas al Congreso «y de cara a la gente», se aguarda con gran expectativa esta primera alocución frente al Poder Legislativo, que dejará inaugurado el 142.º período de sesiones ordinarias. Sobre todo, teniendo en cuenta que el mandatario viene de calificar al Parlamento como un «nido de ratas», y a sus integrantes de «delincuentes» e «idiotas útiles». Las apuestas en torno al cariz que tendrá el discurso son muchas, pero casi nadie prevé que Milei le baje el tono al clima de hostilidad.
Respecto al cambio de horario, el portavoz presidencial, Manuel Adorni, indicó: «Se busca que la mayor cantidad de argentinos puedan escuchar al presidente después de sus horarios de trabajo y en un hecho sin precedentes en la historia argentina». En su discurso, el titular del Ejecutivo delineará los objetivos de su Gobierno y se espera que haga alusión al rol del poder legislativo en el fallido tratamiento de la ley ómnibus, con la que la actual gestión buscaba una reforma total del Estado.
Enfrentamiento generalizado
Milei responsabiliza de manera directa a los legisladores y a los gobernadores por la caída de la Ley, y por ello viene tomando medidas como la supresión de fondos a las provincias, que no han hecho más que recrudecer su enfrentamiento con prácticamente todo el arco político opositor. Incluso con aquellos que se habían manifestado más proclives a apoyar muchos de sus proyectos.
Con un nivel de pobreza cercano al 60 %, el anuncio del superávit de enero puede haber dejado conforme al ministro de Economía, Luis Caputo, y a los altos cargos del Gobierno. Pero se ha logrado en base a una mayor inflación, y eso agrava casi todas las variables de la economía. Esta vez, en lugar de seguidores de La Libertad Avanza —a diferencia de lo sucedido en el acto de investidura—, la plaza que rodea el Congreso será escenario de manifestaciones de organizaciones sociales, que se dieron cita para expresar su rechazo a la actual gestión.