El hombre, de 60 años, abrió la tapa del sumidero para recuperar sus pertenencias. Quedó encajonado en el agujero sin poder salir y murió minutos después a causa de un ahogamiento
12 mar 2024 . Actualizado a las 17:54 h.Madrugada trágica en la calle Llanos Moreno de la ciudad de Albacete. Un hombre de 60 años de edad ha muerto en la capital albaceteña al quedar atrapado en una alcantarilla. El aviso al 112 lo realizaron unos viandantes pasadas las 5 de la madrugada y aunque hasta el lugar se desplazaron agentes de la Policía Nacional, de la Policía Local y una UVI móvil, nada pudo hacerse por salvarle la vida.
Según fuentes consultadas por El Digital de Albacete, al fallecido se le habrían caído las llaves en el sumidero. Intentó recuperarlas abriendo la tapa e introduciendo en el interior la mitad superior de su cuerpo. Lo que no sabía es que este a priori inocente gesto iba a convertirse en una trampa mortal. Quedó atorado en el agujero y acabaría falleciendo después a causa de un ahogamiento. Al tratarse de altas horas de la noche ninguna persona se dio cuenta de lo que sucedía, por lo que no pudieron brindarle auxilio. Otros medios consultados señalan que la tapa que en un principio retiró pudo caerle encima, dificultando todavía más poder salir de atolladero en el que se vio inmerso. En el agujero, junto con el cadáver, estaban las llaves que supuestamente buscaba. Se ha descartado una muerte violenta.
En Leganés ocurrió lo mismo en 2018
Esta muerte tan llamativa por las causas que la provocaron no es un caso único. El 1 de octubre de 2018 la Policía Local de Leganés descubría el cuerpo sin vida de otro hombre, de 54 años, que también fallecía asfixiado intentando recuperar las llaves, en este caso de su coche, de una alcantarilla. Los agentes se toparon en la calle Carmen Amaya de la ciudad madrileña el cadáver con las piernas bocabajo. Tenía dentro del desagüe la cabeza y el tronco. De nuevo nadie pudo ayudar a la víctima y, cerca del cuerpo, estaba su coche con todas las puertas abiertas. Dentro del sumidero, las llaves que pretendía coger.