Luis Font, fundador del mítico grupo de los años 80 al que expulsaron tiempo después, se ha convertido en artista callejero para paliar la pésima situación económica que atraviesa
25 mar 2024 . Actualizado a las 20:06 h.Era 1984 cuando cuatro estudiantes de moda decidieron formar un grupo musical a base de electro-pop y sintetizadores. Locomía surgió entorno a una discoteca de Ibiza y triunfó durante casi veinte años con un discurso estético sustentado en abanicos, hombreras y más excentricidades. Entre los fundadores había dos hermanos: Xavier y Luis Font. A este último lo echaron del grupo en 1987, justo cuando la formación se convirtió, definitivamente, en una banda musical.
Su marcha fue «forzosa». Enemistado desde entonces con su hermano, Luis Font ha atravesado una situación difícil desde entonces: «Yo nunca había probado hasta entonces las drogas y ahí empecé a consumir cocaína». A principios de este mismo año confesaba que había estado «al borde de irme a vivir a la calle». Un extremo que sorteó, aunque sin recuperarse del todo: «Actualmente tengo una paga de 250 euros. He buscado trabajo, he trabajado en sitios, pero me cuesta mucho encajar. Me merezco que me ocurran cosas buenas de una vez por todas», contaba entonces.
El artista se trasladó a la capital para probar suerte: «Llegué a Madrid con una mano delante y otra detrás». Al encontrarse cerradas las puertas de la industria musical, decidió cantar en el metro «por necesidad», según confesaba en una entrevista reciente para el programa Socialité: «Tuve miedo los primeros días, tuve la sensación de miedo escénico, y mira que nunca lo he tenido y que he cantado delante de 50.000 personas. La gente me ayuda no solo con algunas monedas, sino mostrándome su cariño y su admiración. Me dicen que yo puedo. Y es verdad, si se quiere, se puede».
Font dice afrontar la situación sacando lo positivo de ella: «He descubierto un mundo que desconocía, donde me he reencontrado con la música y con el público. He encontrado un montón de ángeles que me siguen ayudando», ha contado en el programa de Telecinco, admitiendo también que la experiencia «no ha sido fácil, porque es un medio donde no van a verme a mí, soy yo el que los va a ver a ellos».
Otros casos de artistas sin trabajo
Su caso se une al de otras personalidades del mundo artístico que han caído en desgracia con el paso de los años. Nombres conocidos que protagonizaron proyectos hace años y a los que la industria ha dejado de lado. Uno de los más recientes, el de la actriz Mónica Cervera que pasó de protagonizar Crimen ferpecto y ser nominada a un Goya a vivir en la indigencia. A sus 48 años no tiene casa y reside en un banco de Marbella. Otro ejemplo es el de David Muro, uno de los protagonistas de la serie Escenas de matrimonio, que ha confesado no tener trabajo y está en la ruina: «Ha dejado de sonar el teléfono». Incluso ha tenido que vender su casa para cuidar de su madre.