El exabogado de Trump afirma que el magnate lo presionó para que no colaborase con la fiscalía

Miguel Palacio NUEVA YORK / E. LA VOZ

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Michael Cohen, el martes de camino al juzgado de Manhattan.
Michael Cohen, el martes de camino al juzgado de Manhattan. Cheney Orr | REUTERS

Cohen declaró por segundo día en el juicio por el caso Stormy

14 may 2024 . Actualizado a las 22:26 h.

Michael Cohen, exabogado y hombre para todo de Donald Trump, volvió este martes a declarar en el juzgado de Manhattan para desgranar los detalles que rodearon el soborno a la actriz porno Stormy Daniels. En la segunda jornada de su testimonio, Cohen afirmó que después de que se hiciese público el asunto recibió presiones de Trump y su entorno para que no colaborase con la investigación judicial.

Durante el interrogatorio de la acusación, el antiguo fixer (solucionador) afirmó que discutió con Trump personalmente acerca de cómo iban a devolverle los 130.000 dólares que pagó de su bolsillo a Stormy Daniels. Una conversación que tuvo lugar, según Cohen, en el despacho oval cuando el magnate ya ocupaba la Casa Blanca.

Facturas y declaraciones falsas

El abogado reconoció ante el juez haber dirigido una serie de facturas falsas a las empresas de Trump. Además, según Cohen, en el 2018 él mismo coordinó con Daniels la firma de una declaración en la que la mujer negaba haber tenido relaciones sexuales con el expresidente. Una declaración que, posteriormente, Trump usó para acusar a Daniels de mentirosa. El magnate la publicó en redes y eso fue considerado por el juez Juan Merchán, a cargo del procedimiento, como una de las violaciones de la orden de silencio que había impuesto sobre él.

Después, su testimonio ahondó en los meses posteriores a que el pago del soborno a Daniels se hiciera público. Un tiempo en el que el entorno de Trump lo habría presionado para que se mantuviese fiel. En ese contexto mencionaba Cohen uno de los tuits de Trump, en el que afirmaba que The New York Times quería destruir al abogado, pero que él no se vendería «a pesar de la horripilante caza de brujas». Ese y otros tuits, aseguró Cohen, buscaban amedrentarlo.

El abogado, que durante su testimonio se mostró cansado y taciturno, terminó de responder las preguntas de la fiscalía afirmando que durante su trabajo al servicio de Trump actuó en contra de su «brújula moral». Y que finalmente se decidió a colaborar con la fiscalía en el 2018, cuando sus hijos y su mujer le dijeron que era a ellos a quienes debía ser leal.

Trump, rodeado por sus colegas

De nuevo, lo más granado del trumpismo hizo acto de presencia en el juzgado en apoyo del hombre al que buscarán hacer presidente en noviembre. Esta vez, además de su hijo Eric Trump, también estaba la esposa de este, Lara Trump, que hace unos meses estrenaba la presidencia del Comité Nacional Republicano. Al fondo de la sala estaba, también, Vivek Ramaswamy, que hasta enero competía con el magnate por la nominación republicana.

También apareció por el juzgado de Manhattan el republicano de mayor rango político de Estados Unidos, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson. El speaker republicano se dirigió a la prensa desde la entrada de los juzgados y dio voz a los argumentos de Trump de que todos los juicios contra él «tienen una motivación política», y que constituyen una «interferencia electoral». Sin embargo, no hay evidencias que corroboren sus afirmaciones. «El presidente Trump es un amigo, y yo quiero estar aquí para apoyarlo» se justificó.