La policía nicaragüense entra en la casa del hermano de Daniel Ortega

Héctor Estepa BOGOTÁ / E. LA VOZ

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Humberto Ortega, hermano del presidente de Nicaragua, en una imagen de archivo.
Humberto Ortega, hermano del presidente de Nicaragua, en una imagen de archivo.

Humberto Ortega caldeó los ánimos cuando dudó, en una entrevista, que pueda haber una sucesión dinástica en el país

21 may 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

La irrupción de la Policía Nacional nicaragüense en la casa del general en retiro Humberto Ortega, comandante de la Revolución Sandinista y hermano del presidente Daniel Ortega, conmocionó el lunes al país centroamericano.

Varios vehículos policiales mantienen rodeada la casa del exlíder del Ejército desde la noche del domingo, según el diario La Prensa. Los agentes confiscaron sus ordenadores y teléfonos personales después de que Humberto Ortega diese una entrevista al portal argentino Infobae que caldeó los ánimos dentro de El Carmen, la residencia presidencial que el mandatario comparte con su esposa, la «copresidenta» Rosario Murillo.

Humberto Ortega, una de las figuras clave de la Revolución de 1979 —más que su hermano, recuerdan los ex altos mandos sandinistas ahora opositores— dudó, en conversación con el reportero, que pueda haber una sucesión dinástica en Nicaragua el día que Daniel Ortega fallezca.

«Cuando hay un poder de tipo autoritario, dictatorial, como el actual, que depende muchísimo de la figura de un líder que ejerce la Presidencia, ante la ausencia de este es muy difícil que haya una continuidad», señaló Humberto ortega. «Sin Daniel, veo muy difícil que haya dos o tres que se junten. Mucho menos uno en particular, y más difícil en la familia. Hijos que no han tenido el acumulado de una lucha política», añadió el hermano del presidente, ante las especulaciones de que tanto Murillo como alguno de los hijos de la pareja podrían heredar el poder de Daniel Ortega.

El hermano del mandatario fue ministro de Defensa y líder del Ejército durante los gobiernos sandinistas de los ochenta, y mantuvo su puesto como jefe de los militares después de la victoria electoral opositora en 1990, algo que lo distanció de Daniel Ortega, aunque se han reconciliado en varias ocasiones. Humberto Ortega denunció también que personas del círculo del poder quieren asesinarle, pero exculpó a su hermano de esos posibles atentados.

«Humberto cometió el mismo error de otros sandinistas, creer que su vínculo con Ortega lo protegería de la furia enfermiza de Murillo. En una dictadura, nadie está a salvo», señaló el lunes Arturo McFields, exembajador ante la OEA del Gobierno de Daniel Ortega entre el 2021 y el 2022, cuando fue destituido tras calificar como una dictadura a su propio Gobierno.

Humberto Ortega fue citado el lunes a una «entrevista» en comisaría con el líder policial Horacio Rocha, señalado por la oposición de haber llevado a cabo operativos represivos contra funcionarios «caídos en desgracia» de la misma policía y el Tribunal Supremo de Justicia.