El PSOE sufre dos nuevas derrotas en el Pleno del Congreso, esta vez por no recabar el apoyo de Junts y PNV

La Voz REDACCIÓN

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El Congreso de los Diputados durante la votación de la amnistía.
El Congreso de los Diputados durante la votación de la amnistía. Eduardo Parra | EUROPAPRESS

Se acumulan a las doce votaciones perdidas que han tenido los socialistas en estos seis meses transcurridos desde la investidura de Pedro Sánchez

30 may 2024 . Actualizado a las 15:34 h.

El Gobierno de coalición ha sufrido este jueves dos nuevas derrotas en el Pleno del Congreso, en ambos casos por no contar con el apoyo de Junts y PNV, y se acumulan a las doce votaciones perdidas que ha tenido el PSOE en estos seis meses transcurridos desde la investidura de Pedro Sánchez.

En concreto, el PSOE y Sumar han visto como se rechazaba una iniciativa de Sumar para proporcionar más información económica a los sindicatos a la hora de negociar convenios colectivos. Sus votos, unidos a los de ERC, Bildu y Podemos, no han podido doblegar el no de PP y Vox, ya que el PNV y Junts han preferido abstenerse.

Y, a renglón seguido, ha llegado la segunda derrota en el primer punto de una moción del PP sobre políticas de juventud, instando en concreto al Gobierno a aplicar exenciones fiscales a los menores de 34 años en los primeros años de su vida laboral, que se ha aprobado con el apoyo de Junts y la abstención del PNV, y pese a que el PSOE y sus aliados de izquierdas se han opuesto.

Decretos, reprobaciones y amnistía

El Gobierno de coalición cosechó su primera derrota parlamentaria el 10 de enero de 2024, cuando Podemos tumbó el decreto ley redactado por el ministerio de Yolanda Díaz que incluía una reforma del subsidio por desempleo. Y tres semanas después llegó la segunda. En esa ocasión fue Junts la que rechazó la proposición de Ley de Amnistía en la votación de conjunto a la que se sometió por tener carácter orgánico. Los de Míriam Nogueras votaron en contra impidiendo que se alcanzaran lo 176 votos necesarios y el texto regresó a la Comisión de Justicia.

El 29 de febrero el Pleno aprobó la reprobación del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, por la muerte de dos guardias civiles en el puerto de Barbate (Cádiz) al ser arrollados por una narcolancha. La censura política, promovida por el PP y apoyada por Vox, salió adelante al abstenerse Podemos y Junts, dos socios habituales del Gobierno de coalición.

Y el 14 de marzo la oposición ganó la primera votación del llamado caso Koldo sacando adelante una moción del PP exigiendo al Gobierno la depuración de responsabilidades y reclamando más auditorías y más documentación sobre contratos en pandemia. La iniciativa salió adelante porque ERC y Junts optaron por la abstención y abandonaron el frente del no que lideraba PSOE y Sumar.

En el primer Pleno del mes de abril el Gobierno sufrió una nueva derrota y vio cómo se aprobaba, pese a su voto en contra, una iniciativa del PP exigiendo la deflactación del IRPF para compensar la subida de la inflación, un texto que salió adelante gracias a la abstención de Junts, PNV y BNG. Y el 23 de abril, el PSOE y Sumar no pudieron impedir que el Congreso tomara en consideración una proposición de ley del PP para relajar la protección al lobo ibérico, y es que los populares sumaron a Vox, Junts y PNV, mientras que Bildu optó por la abstención.

Un mes después, en la sesión plenaria que duró del 21 al 23 de mayo, el PSOE sumó seis nuevas derrotas y retiró el debate de totalidad de la reforma de la Ley de Suelo precisamente porque no tenía apoyos suficientes para sacarla adelante. Tanto ERC, como Junts y Podemos había registrado enmiendas de totalidad, que iban a contar con el apoyo de Sumar y Bildu. Ante la falta de respaldo del PP y para evitar una nueva derrota, el Ministerio de Vivienda retiró su proyecto de ley.

El 21 de mayo, los socialistas ya vieron cómo se rechazaba su proposición de ley contra el proxenetismo, que sólo recabó apoyos en el Grupo Mixto —del BNG, Coalición Canaria, Unión del Pueblo Navarro y el exministro José Luis Ábalos—. El resto de sus socios, incluido Sumar, votaron en contra, igual que el PP, mientras que Vox optó por la abstención. Esta era la primera vez en la legislatura que caía una ley impulsada por el Grupo Socialista. Y en las votaciones del día 23 de mayo, el PSOE sumó otras cinco derrotas: dos en sendos puntos de una proposición no de ley del PP sobre el acceso a alimentos básicos y las otras tres en una moción, también de los populares, sobre política exterior.

Cinco en un día

En concreto, el Congreso, con el voto en contra tanto del PSOE como de Sumar, instó al Gobierno a tomar medidas para reducir el IVA de los alimentos básicos en todos los eslabones de la cadena alimentaria, así como a mantener la reducción de IVA de productos básicos y ampliarlo, cuando menos, a carne, pescado y conservas. También votó por puntos la moción del PP sobre política exterior y, en este caso, los socialistas perdieron hasta tres votaciones.

Una de ellas la que exigía al Gobierno revocar su giro sobre el Sáhara, que contó con apoyo de Sumar; otra, en la que los dos socios de gobierno sí votaron juntos, emplazó al Ejecutivo a hacer público el calendario pactado con Marruecos para la reapertura de la aduana comercial en Melilla y la apertura de la de Ceuta, y una tercera, en la que el Gobierno votó unido, pero también salió adelante: una condena de la violación de derechos humanos en «dictaduras» de América Latina.