El ala más progresista de los demócratas carga contra el decreto migratorio de Biden
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Sus colegas lo acusan de poner en riesgo los valores del partido
06 jun 2024 . Actualizado a las 05:00 h.La orden ejecutiva de Joe Biden para paliar la crisis migratoria en la frontera sur de EE.UU. ha levantado ampollas entre los demócratas más progresistas. Su percepción es que la iniciativa del presidente los acerca demasiado a sus rivales republicanos e ignora los valores progresistas.
Es el caso de la congresista por Illinois, Delia C. Ramírez. Esta hija de inmigrantes guatemaltecos nacida en Chicago afirmaba que le preocupa que «da igual lo que haga [Biden], los republicanos lo negarán y dirán que no es suficiente» y que por ello, «poner en riesgo» los valores demócratas no iba a ayudar al partido. En la misma línea se expresaba la representante por Minnesota, Ilhan Omar, nacida en Somalia y cuya familia recibió asilo en los noventa. «Estos no son los EE.UU. que conozco, los EE.UU. que amo». Además, según decía Omar en un comunicado publicado al poco de que Biden firmase la orden ejecutiva, la medida «no solo traiciona el legado» del país sino que está falta de la «más básica moralidad».
Nanette Barragán, representante por California y presidenta del caucus hispánico del Congreso, decía estar decepcionada porque «esa sea la dirección que ha decidido tomar el presidente». Para Barragán, el decreto migratorio de Biden debería combinarse con «acciones positivas y protecciones para personas indocumentadas» que llevan residiendo en el país mucho tiempo.
«Deberíamos diferenciarnos»
Otros compañeros de partido subrayaban que acercarse a las políticas de su rival republicano quizá no es la mejor estrategia que puede seguir Biden. Era el caso de la congresista por Washington, Pramila Jayapal, de origen indio: «Nos deberíamos diferenciar de Donald Trump en inmigración». Ella y el representante de Texas Greg Casar preparan un nuevo proyecto de ley que en lugar de penalizar a quienes llegan a la frontera busca reducir la necesidad de emigrar por la fuerza.
Además de los demócratas, varias asociaciones civiles se han manifestado en contra de lo que perciben como una restricción de los derechos de asilo. Es el caso de la Unión Americana para las Libertades Civiles, que afirmaba que llevaría a los tribunales una orden que, decían, «pondría en riesgo miles de vidas».
La ONU recordó que el de asilo «es un derecho humano fundamental». Lo hacían ante la posibilidad de que las restricciones fronterizas limiten ampliamente las posibilidades de solicitar asilo de los que realmente lo necesitan.