Milei anuncia el despido de otros 50.000 funcionarios argentinos

Cecilia Valdez BUENOS AIRES / E. LA VOZ

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Javier Milei, en una imagen de archivo.
Javier Milei, en una imagen de archivo. JUAN IGNACIO RONCORONI | EFE

«Les voy a vetar todo, me importa tres carajos», gritó el presidente sobre los legisladores

07 jun 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

El Gobierno de Javier Milei, en Argentina, pasa por un momento complicado. Al escándalo por el bloqueo de alimentos para los sectores más vulnerables se sumó la aprobación, por parte de la Cámara de Diputados, de una subida de las pensiones que desató la furia del presidente. Milei dejó claro que defenderá el déficit fiscal y que no dudará en vetar todo lo que sea necesario. También se jactó de haber echado a 25.000 empleados públicos y anunció que despedirá a 50.000 más.

«Cada vez que los degenerados fiscales de la política quieran ir a romper el equilibrio, les voy a vetar todo. Me importa tres carajos», gritó. Aunque la iniciativa, que implica un aumento del 8,1 % para compensar la pérdida de las pensiones frente a la inflación de principios de año, todavía debe ser ratificada en el Senado, Milei condenó el golpe y reactivó su cruzada contra el Congreso. 

En la misma semana en que la polémica alrededor del Ministerio de Capital Humano —que involucra a su ministra favorita, Sandra Pettovello— se acrecienta, el acuerdo entre la oposición dialoguista y Unión por la Patria (kirchnerismo) le suma una nueva preocupación al oficialismo. Lo de Pettovello se inició con el escándalo por la congelación de cinco millones de kilos de alimentos para los más pobres —próximos a caducar—; luego devino en una causa por sobresueldos y es difícil determinar cuál va a ser su final. Pero la iniciativa por el aumento para los jubilados preocupa más por el acuerdo en sí mismo que por lo que implica para las arcas del Estado.

La debilidad legislativa de La Libertad Avanza (el partido de Gobierno), con escasa representación en ambas cámaras —38 diputados de 257 y 7 senadores de 72—, obliga a Milei a negociar todo. En el Ejecutivo confían en que la unidad a la que llegaron Unión por la Patria y los partidos de la oposición (Unión Cívica Radical, Hacemos Coalición Federal y la Coalición Cívica) no se repetirá durante el tratamiento de la ley ómnibus, de la que el oficialismo depende para poder llevar adelante su reforma del Estado. Pero los constantes insultos de Milei a los miembros del Congreso no ayudan.

Una ley contra los «ladrones»

«La política mete la cola, ensucia. Uno de los objetivos de la ley bases [ómnibus] es terminar con los curros [fraudes fiscales]», explicó el presidente, y aseguró que es ese tercer elemento el que da miedo al resto de partidos. En la misma línea, criticó a «los degenerados fiscales [legisladores]», que se suben un 80 % los salarios pero mantienen parada una ley (ómnibus) durante seis meses. Una ley que «favorece a todos los argentinos salvo a los ladrones».

Durante su discurso, el mandatario se refirió también al ajuste y aseguró que prevé despedir a otros 50.000 funcionarios para «reducir el Estado a la mitad», tal y como había prometido en campaña; y anunció que renunciará a la paga vitalicia que le corresponde por haber ocupado el cargo de presidente.