Esquerra y Junts pactan desobedecer al Constitucional para controlar el Parlamento catalán

Xavier Gual BARCELONA / E. LA VOZ

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El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, conversa con el cabeza de lista de Junts, Toni Comín (d), durante el acto de campaña de JxCat para las elecciones europeas
El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, conversa con el cabeza de lista de Junts, Toni Comín (d), durante el acto de campaña de JxCat para las elecciones europeas David Borrat | EFE

El bloque procesista parece tener cada vez más atada la Mesa de gobierno de la Cámara autonómica

08 jun 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

El Parlamento, la primera gran pieza del tablero institucional catalán, seguirá en manos de los independentistas. A dos días del arranque de la legislatura, el bloque procesista parece tener cada vez más atada la Mesa de gobierno de la Cámara, que será «antirrepresiva» y servirá para «dar voz a las víctimas de la represión del Estado», según explican desde Esquerra y Junts. En cambio, en el unionismo apenas hay avances. Para aupar a su candidato, el PSC necesitaría los votos de los populares y los comunes, algo que hoy por hoy resulta altamente improbable. Para los aliados de Sumar en Cataluña, que un republicano acabe presidiendo el Parlamento «es un escenario que no nos desagrada», señaló ayer el candidato de los comunes a las europeas, Jaume Asens.

La decisión del Tribunal Constitucional de anular el voto telemático del fugado Lluís Puig ha servido para que los secesionistas (incluida la CUP) cierren filas y aparquen sus luchas intestinas por un objetivo común, amarrar la segunda institución de la comunidad. «Los números me dicen que sí habrá una mesa independentista, luego el TC ya decidirá, pero mientras tanto se habrá votado y la Mesa de edad habrá aceptado los votos», aseguró el candidato de Junts a las europeas, Toni Comín, en sintonía con la postura de ERC defendida el jueves por Raquel Sans.

Junts reunió ayer a su ejecutiva sin que trascendieran detalles de las negociaciones, que conduce personalmente Carles Puigdemont, aunque el secretario general, Jordi Turull, se mostró optimista. El resultado final se sabrá en la misma mañana del lunes, superados ya los comicios europeos. La sesión plenaria constituyente tendrá lugar por la tarde.

Mientras, el expresidente de la Generalitat aguarda en Waterloo la publicación de la ley de amnistía en el BOE para activar su plan de vuelta a España. Según se dio a conocer este viernes, la patronal Pimec le ha invitado a la ceremonia de los premios Pymes, que coinciden con su 50 aniversario, el próximo 25 de junio en el Palau Sant Jordi de Barcelona. Al acto asistirán el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el de la Generalitat en funciones, Pere Aragonès. La fecha no es aleatoria: ese día se llevará a cabo el primer debate de investidura, al que Puigdemont se comprometió a asistir aun a riesgo de ser detenido.

A partir del lunes, una vez resuelta la presidencia del Parlamento, comienza la cuenta atrás para investir al 133 presidente de la Generalitat. El primer pleno de investidura deberá celebrarse en los diez días hábiles de la constitución de la Cámara, plazo que se agota el 25 de junio (el 24 es festivo en Cataluña). Si a los dos meses (esto es, el 25 de agosto) ningún candidato ha obtenido el respaldo de la mayoría, el Parlamento se disolvería automáticamente y el presidente en funciones convocaría nuevas elecciones, que tendrían lugar 47 días después.