Peter de Vries, el asesinato de un reportero neerlandés que puso el foco en el crimen organizado

Imane Rachidi ÁMSTERDAM / EFE

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Imagen de archivo de Peter R. de Vries, el periodista holandés de investigación asesinado.
Imagen de archivo de Peter R. de Vries, el periodista holandés de investigación asesinado. Marcel Van Hoorn | Efe

El informador había cubierto numerosos acontecimientos a lo largo de su carrera, algunos de ellos muy mediáticos, como el secuestro en 1983 del magnate de la cerveza Freddy Heineken

12 jun 2024 . Actualizado a las 20:42 h.

La Justicia neerlandesa condenó este miércoles a seis «ejecutores y cómplices» del asesinato a tiros en Ámsterdam de Peter R. de Vries, un prestigioso reportero especializado en investigar el crimen organizado y confidente de un testigo protegido contra el líder de la mafia más temida de Países Bajos, un crimen «minuciosamente planificado», ejecutado y filmado.

Aunque todas las sospechas de la fiscalía señalan a Ridouan Taghi y su organización criminal, no se ha determinado a nivel penal quiénes son los posibles autores intelectuales del asesinato de De Vries. Sí han recibido una sentencia seis acusados de ejecutar y colaborar en el crimen.

El tribunal consideró excesivas las cadenas perpetuas solicitadas por la fiscalía, puesto que concluyó que «no hubo ninguna declaración verbal o escrita de las intenciones de los autores», y descartó el agravante de que fuera «un acto terrorista», a pesar de que la fiscalía consideró una prueba que el crimen se cometió a plena luz del día, en el centro de Ámsterdam, y que se difundieron después las imágenes del reportero herido en redes sociales.

«La sociedad neerlandesa se ha visto gravemente conmocionada por el asesinato, pero eso no significa que haya un objetivo terrorista. Para esto es necesario que los perpetradores hayan cometido el asesinato con la intención de infundir un miedo grave en la población neerlandesa de que cualquiera pueda ser la próxima víctima. El tribunal no ha podido determinar esto. Esto lleva a la absolución de los acusados del agravante de fines terroristas», agregó el tribunal.

La Corte tampoco comparte la visión de que los acusados formaban una organización criminal involucrada en asesinatos, agresiones graves, y posesión de armas. «No se puede excluir que hubiera coordinación de actividades desde niveles superiores, pero los posibles autores intelectuales no están incluidos en la acusación, por lo que el tribunal no pudo juzgar esto», dijo.

Tres jóvenes veinteañeros recibieron las mayores penas: Delano G. y Kamil E. fueron sentenciados a 28 años de cárcel por, respectivamente, disparar y conducir el coche en el que se dieron a la fuga, mientras que Krystian M. tendrá que cumplir 26 años de prisión por «intermediar en el asesinato» y por tener, «no sólo un papel directivo, sino también organizativo y facilitador».

«La naturaleza del delito y la forma en que se llevó a cabo indican que fue un plan premeditado. Los tres estaban al tanto y el rol de cada uno fue crucial para que el plan tuviera éxito», señaló.

Los jueces no descartan que hubiera presiones o amenazas para continuar con el plan, pero la presión «no causó un estado mental que impidiera actuar de otra manera» y el crimen fue «minuciosamente planificado», con el uso de un coche robado, matrículas falsas, armas probadas, y explorando la zona del tiroteo en las semanas previas.

«La aparente disposición de Delano G. para cometer el asesinato es impactante. No dudó en disparar a De Vries en medio de la multitud«, señaló el tribunal. Subraya como un milagro que nadie más resultara herido, y lamenta que los acusados «no valoran la vida humana», según evidencian los mensajes «impactantes y ofensivos» enviados entre ellos, según la Corte.

Otros tres acusados recibieron entre 10 y 14 años de cárcel por «complicidad» en el asesinato (uno suministró las armas y los otros dos grabaron a De Vríes gravemente herido en la calle), y tres hombres más fueron absueltos.

La fiscalía está considerando recurrir la sentencia. De Vries fue tiroteado el 6 de julio del 2021, tras una visita a un estudio de televisión en Ámsterdam, y falleció nueve días después a causa de sus heridas.

En el momento del asesinato, De Vries era consejero de Nabil B., un testigo protegido contra el crimen organizado. Su hermano Reduan y su abogado Derk Wiersum, también fueron asesinados en el 2018 y el 2019, en intentos de Taghi de boicotear el juicio. El gobierno neerlandés se disculpó el año pasado ante las familias por la caótica protección del entorno de Nabil B.

Ese juicio concluyó el pasado febrero con tres cadenas perpetuas y 14 condenas a prisión.

Los grupos del crimen organizado Mocro Mafia libran desde el 2012 una guerra territorial entre bandas enemigas tras la desaparición de un cargamento de cocaína del puerto belga de Amberes. Esta guerra se ha cobrado la vida de decenas de personas e instauró el terror en las calles del país, e incluyó amenazas a la princesa Amalia, heredera del trono de los Países Bajos, y al primer ministro neerlandés, Mark Rutte.