Rueda y Barbón reclaman desde Madrid una mejora en las conexiones a Galicia y Asturias para impulsar la actividad turística

Pablo Medina MADRID / LA VOZ

ACTUALIDAD

Adrián Barbón y Alfonso Rueda durante el evento sobre turismo del Grupo Hotusa
Adrián Barbón y Alfonso Rueda durante el evento sobre turismo del Grupo Hotusa Rodrigo Jiménez | EFE

Los presidentes autonómicos discrepan sobre la utilidad de las tasas turísticas: el presidente de la Xunta las considera «un tiro en el pie» y el del Principado «una necesidad»

14 jun 2024 . Actualizado a las 13:44 h.

El presidente de Galicia, Alfonso Rueda, junto a su homólogo asturiano, Adrián Barbón, reivindicaron este viernes en un foro en Madrid la necesidad de mejorar las infraestructuras ferroviarias y aéreas para conectar las dos comunidades con el resto de España y «reducir los precios y aumentar las plazas» de las personas que elijan viajar a estas comunidades del norte. Coincidieron en esa reivindicación, como ya han hecho en ocasiones anteriores, pero chocaron por las tasas turísticas, un «tiro en el pie» para el jefe de la Xunta y «una necesidad» para el gobernante del Principado.

Así lo explicaron ambos en un desayuno organizado por el Grupo Hotusa englobado en el ciclo La Industria de la Felicidad, que esta mañana tenía como objeto de debate el turismo como factor de desarrollo para los territorios. 

«Viajar en tren a Galicia es caro, eso cuando puedes viajar. No hay billetes normalmente, y el avión es muy caro también», remarcó el presidente gallego, que incidió en el imperativo de mejorar las conexiones ferroviarias con Ferrol y Lugo, algo que «necesita una solución»; son dos ciudades que se han quedado fuera de la alta velocidad ferroviaria. «Quiero dar un voto de confianza al Ministerio de Transportes, que se comprometió a que hubiera más salidas y con más frecuencia. Es importante la duración del trayecto, pero también que haya más plazas».

Sobre la cartera que dirige Óscar Puente, señaló que este tiene que fijarse como prioridad la bajada de precio de los billetes. «Ourense, que tiene AVE desde hace dos años, ha cambiado su situación. Ahora hay un mercado muy interesado en Galicia y Asturias, y esperaremos a finales de año para que se cumplan los compromisos del Ministerio», agregó.

Sobre las conexiones aéreas, Rueda analizó que «los aeropuertos gallegos están bien, pero necesitamos una armonización de relaciones entre aeropuertos. Echo de menos una mayor coordinación entre Aena y el ministerio competente. Hay vuelos o muy temprano o muy caros, eso necesita mayor coordinación».

«En Asturias ya tenemos AVE después de 4.000 millones de euros de inversión y una operación de ingeniería muy difícil. En tan solo una semana, y a pesar de las obras de la estación de Chamartín (Madrid) que ralentizan la llegada de trenes, hemos tenido 22.000 pasajeros. Vemos el potencial de crecimiento, que es brutal», aseguró el presidente asturiano, que además remarcó que el tráfico aéreo en su comunidad tiene «un récord de uso» para un millón de habitantes que, además, va de la mano de una bajada de precios de billetes.

Delegó, no obstante, en las obras en Chamartín, el futuro de la mejora turística en Asturias: «Las conexiones de Asturias con Madrid están empezando a llamar la atención de compañías y hay oportunidades de crecer».

En lo que se refiere al dinero recaudado por las autonomías en su actividad económica, Rueda y Barbón destacaron que sus respectivas autonomías deben al turismo «entre el 11 y el 12 %» de las recaudaciones «y ascendiendo». Una actividad que consideran «esencial» para el pulso vital de la economía de Galicia y Asturias y que por tanto, hay que «cuidar», especialmente en un contexto de «turismofobia» en otras zonas de España, especialmente en el sur y el Levante.

Turismofobia y gentrificación

Con respecto a la cuestión de la floreciente turismofobia por el fenómeno de la gentrificación —encarece el precio de la vivienda por la masificación de pisos turísticos—, los presidentes regionales dejaron claro que no es una cuestión que afecte al norte y, si bien Barbón destacó que es «entendible» el rechazo de la gente a esta actividad donde más se acumula el turismo, Rueda destacó que el mensaje puede resultar «peligroso» si se achaca a Galicia o Asturias porque las cifras de turismo allí son más reducidas y no se ven afectados por dicho problema.

Alfonso Rueda puso de ejemplo la pandemia para destacar el «terror» que sufrieron ciudades como Santiago de Compostela por el confinamiento. «Hubo gente que dijo que aquí no cabía nadie más. Seamos serios y no nos peguemos un tiro en el pie», criticó el jefe de la Xunta, que ve las tasas turísticas como un remedio que «no supone ninguna solución porque castiga al turismo que se aloja, el que se puede controlar» y que «es un mensaje que no nos interesa a los destinos del norte, porque estamos en una situación contraria» a zonas de mayor asistencia exterior.

«A Galicia se puede venir todo el año y se puede distribuir el turismo para que crezca ordenada y sosteniblemente. Pero los mensajes de saturación son un bumerán, porque te acaban perjudicando», remachó el barón popular.

«Es una cuestión que nos debe preocupar, la ciudadanía reacciona en negativo porque se les expulsa de la vida normal de sus ciudades», remarcó el socialista Barbón, que dijo que es preferible «optar por un turismo ordenado que por la generalización de los pisos turísticos». «Creo más en el turismo rural que nació en Asturias y creo que hay que apostar por el modelo que tenemos. Tenemos la mejor oferta de vuelos de la historia de la comunidad, y eso se traduce en visitas durante todo el año, no en meses señalados. Queremos un turismo sostenible, pero comprensible con la vida de la gente», aseveró.

Carencias en la hostelería

Ambos presidentes coincidieron en la necesidad de mejorar el sector de la hostelería para sanear la actividad turística, y compartieron que el modelo gallego de atraer población que habían abandonado la comunidad funciona como catalizador de dicha regeneración sectorial, que ha supuesto un aumento de la oferta formativa importante.

«El otro día en Ferrol, en un restaurante lleno de gente, vi un cartel que pedía camareros y cocineros y advertía de que no iba a poder dar servicio. Durante mucho tiempo no lo hemos sabido ver venir y de repente tenemos una demanda muy grande. Hay una parte que es responsabilidad de los empresarios y de los hosteleros en cuanto a la mejora de las condiciones laborales, pero todos conocemos casos con buena oferta que no encuentran personal», destacó por otro lado el presidente gallego. 

Respecto al retorno de la mano de obra gallega como motor de mejoría hostelera, Barbón señaló que Asturias «tiene una estrategia parecida aprendida del ejemplo de Galicia», que en conjunto con las mejoras educativas, favorecen la mano experta local para incorporarse en el sector.

Choque con el Gobierno por la financiación

El sistema de financiación autonómico ha sido el tema que se quedó en el tintero de los presidentes autonómicos en este foro pese a que en las últimas horas comunidades y Gobierno central han vuelto a chocar por este tema. María Jesús Montero, vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, aseguró ayer que las «cuestiones singulares» que presentan algunas comunidades, como Cataluña, «tienen que tener un tratamiento especial», y abrió por tanto la puerta a que las reclamaciones de Galicia en este sentido fueran escuchadas, ya que su dispersión demográfica y el coste específico para prestar servicios.