El gobernador de Minnesota, Tim Walz, es designado vicepresidente de Kamala Harris en la lista demócrata
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La campaña de Donald Trump, arremetió este martes contra la elección de Walz y lo calificó de «izquierdoso radical»
06 ago 2024 . Actualizado a las 17:02 h.El gobernador de Minnesota, Tim Walz, ha sido designado por Kamala Harris como su compañero de papeleta electoral para las presidenciales de Estados Unidos. La designación cumple con el deseo mayoritario del Partido Demócrata de elegir a un aspirante moderado y con un buen historial. Walz, se alistó de joven en la Guardia Nacional y fue educador en una escuela de una comunidad rural, donde conoció a su esposa, Gwen Wipple, con la que luego se mudó a Minesota.
En ese estado fue profesor de geografía y entrenador de fútbol en un instituto, logrando que su equipo ganara el campeonato estatal del 1999.
Durante sus años como educador Walz enseñó en China y con su esposa organizó viajes de estudios para adolescentes al país asiático, una experiencia de intercambio cultural que podría servirle si acaba llegando a la Casa Blanca.
El salto a la política lo dio en el 2006 cuando fue elegido congresista por Minesota en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, cargo por el que fue reelegido varias veces hasta el 2019.
Harris entrevistó el domingo en su residencia oficial de Washington, al Observatorio Naval, a Walz, al gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro; y al senador de Arizona Mark Kelly.
El nombre de Walz no figuraba en las primeras apuestas pero emergió con fuerza tras varias apariciones públicas, incluida una en la que calificó de «raritos» a los rivales republicanos.
Según trascendió en medios, Harris buscaba a un compañero de fórmula que, además de ayudarle a ganar las elecciones, compartiera sus ideales y que sea alguien con quien tenga afinidad personal.
Walz es probablemente el aspirante más progresista, situado a la izquierda de Harris, y podía atraer a votantes trabajadores del cinturón industrial del Medio Oeste, pero ha sido criticado por retrasar el despliegue de la Guardia Nacional durante las protestas raciales tras el asesinato de George Floyd en el 2020.
Harris le presentará esta misma tarde en Filadelfia, primera escala de una gira por siete Estados clave en la estrategia para ganar las elecciones. Walz cumple con el perfil de candidato que puede convencer a los indecisos y refuerza la apuesta del equipo electoral de presentar un binomio progresista opuesto a las dinámicas agresivas del republicano Donald Trump.
El candidato de los progresistas
Cuando Bernie Sanders dio su apoyo público a Walz dos días antes de que se conociera quién sería en compañero de fórmula de Harris, el senador, aspirante presidencial en el 2016 y abanderado de la izquierda estadounidense, estaba telegrafiando al aparato demócrata lo que en privado llevaba semanas siendo una ardua batalla para convencer a la candidata.
El gobernador de Minesota era su mejor baza, según Sanders, porque era el único que «puede levantar la voz y enfrentarse a los intereses de las grandes corporaciones».
Al espaldarazo de Sanders se sumó poco después el de Shawn Fein, el presidente del poderoso sindicato del motor UAW, bien implantado en el Medio Oeste, una región que Harris debe ganar si quiere imponerse al republicano Donald Trump, que está perdiendo lentamente las ventajas que tenía en las encuestas frente al presidente Joe Biden, que renunció a la reelección el mes pasado.
Walz ha presumido de haber conseguido durante su tiempo como gobernador aprobar almuerzos gratuitos para los estudiantes de Minesota, protecciones para los derechos reproductivos de las mujeres, recorte de impuestos para la clase media y mejora de los beneficios para las bajas médicas y por maternidad y paternidad.
Padre viral
El gobernador es un político inusual también por su presencia en redes sociales, en las que, por ejemplo, da consejo sobre los fusibles de su vehículo y continúa: «otro consejo pro: salgan a votar».
Walz, apodado por algunos como el «Padre de América», ha tenido también otros momentos estelares como cuando presentó nuevas regulaciones para no mandar mensajes mientras se prepara para conducir con su hija Hope, que se convirtió en una sensación en redes sociales.
El candidato a vicepresidente, que se hace ver en camiseta con una normalidad que contrasta con la de Trump o su compañero de fórmula, J.D. Vance, ha esquivado las críticas republicanas de ser demasiado izquierdista bromeando: «uy, sí, qué monstruo. En mi estado los niños se van a dormir con la barriga llena».
«No me voy a avergonzar de mis valores progresistas. El socialismo de uno es el carácter de ser un buen vecino de otro», aseguró en una de las entrevistas cuando discretamente comenzó a, sorprendentemente, convertirse en uno de los favoritos en esta puja por la candidatura a vicepresidente.
La campaña de Trump sobre Walz: «izquierdoso radical»
La campaña del candidato presidencial republicano, Donald Trump, arremetió este martes contra la elección del gobernador de Minesota, Tim Walz, como candidato a vicepresidente de la demócrata Kamala Harris y lo calificó de «izquierdoso radical».
«Si Walz no les dice la verdad a los votantes, nosotros lo haremos: al igual que Kamala Harris, Tim Walz es un peligroso extremista de izquierda», expresó en un comunicado Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la campaña de Trump.
Los trumpistas afirmaron que el proyecto político de Walz al frente de Minesota, en el Medio Oeste del país, ha consistido en «remodelar» su estado «a imagen» de California, tierra de Kamala Harris y considerada meca de la izquierda para los republicanos.
«Aunque Walz finge apoyar a los estadounidenses del corazón del país, cuando las cámaras están apagadas, cree que la América rural está en su mayoría compuesta de vacas y rocas», afirmó la campaña.
Para los republicanos, Walz es un peligro porque ha propuesto «estándares de emisiones más estrictos para los automóviles de gasolina y políticas que permitan votar a los delincuentes convictos».
«Walz está obsesionado con difundir la peligrosa agenda izquierdista de California en todas partes», lo cual «es una pesadilla para todos los estadounidenses», insistió la campaña.