En baños de bares o en trastiendas de zapaterías: más de la mitad de los procedimientos estéticos en España los realizan profesionales no cualificados

Europa Press MADRID

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Uno de cada cinco se lleva a cabo en peluquerías e incluso en domicilios privados

05 feb 2025 . Actualizado a las 18:59 h.

Un 65 % de los procedimientos estéticos que se hacen en España están llevados a cabo por profesionales no cualificados, y un 20 % de las intervenciones —una de cada cinco— se realizan en centros de estética, peluquerías e incluso en domicilios privados, lo que puede derivar en problemas de salud, tal y como ha señalado este miércoles la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) durante la presentación de la campaña divulgativa Tu cara ya no me suena, que busca proteger al paciente de la mala praxis en la era de la desinformación. Porque hasta un 15 % de las primeras visitas registradas en la SEME son de pacientes que llegan con efectos adversos, resultado de procesos realizados en este tipo de establecimientos no especializados, entre los que se han llegado a encontrar lavabos de cafeterías o trastiendas de zapaterías.

El presidente de la SEME, Juan Antonio López López-Pitalúa, ha recalcado que se ha llegado a esta situación por la popularización de estas intervenciones en la redes sociales, especialmente aquellas que generan «discordia», que son las que más llaman la atención, lo que ha provocado un aumento de la demanda de la población. Casi la mitad de los españoles se han realizado alguna intervención de este tipo.

Tras ello, ha explicado en una rueda de prensa que la Medicina Estética no consiste en cambiar los rasgos para que todo el mundo parezca «hijo del mismo padre», sino de enfatizar los atributos personales y respetando «la idiosincrasia de cada uno». Por este motivo, la organización insiste en la necesidad de tener un criterio adecuado, como el de los médicos, e insta a que no se lancen mensajes deshonestos respecto a este tipo de prácticas.

El vicepresidente segundo de la SEME, Sergio Fernández Mesa, ha comentado que la población percibe estos procedimientos como «algo sencillo», cuando en realidad es un acto médico, que debe ser realizado en base a una historia clínica y a una atención psicológica. Tras la intervención, también debe hacerse un «seguimiento estrecho» del paciente por si aparecen complicaciones, como asimetrías faciales, infecciones, necrosis, reacciones alérgicas o quemaduras.

Además de esta «banalización» de la Medicina Estética, que ocurre sobre todo en redes sociales, Mesa ha insistido en los riesgos asociados, que en los centros no cualificados no se le cuentan al paciente, y alerta de que en estos lugares tampoco se requiere de un historial médico, algo necesario debido a que «puede haber enfermedades autoinmunes relacionadas con la piel, o antecedentes de herpes labial», por ejemplo.

La tesorera de la SEME, Petra María Vega López, ha advertido sobre las rebajas y promociones, que se relacionan con poner una menor cantidad de producto o, directamente, materiales que provienen del mercado negro, por lo que las condiciones de su mantenimiento podrían no ser las óptimas para la intervención.

Como parte de la campaña, se han dado una serie de recomendaciones, como la de verificar la autorización del centro, a través del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, asegurándose de que cuenta con la autorización U.48, otorgada por la Consejería de Sanidad, o la de confirmar la titulación del profesional mediante el registro estatal de profesionales sanitarios (REPS). En todo caso, es recomendable pedir la identificación del médico —si no la lleva de forma visible— y exigir el sello de los productos empleados; también, asegurarse de que el informe médico lleve la pegatina con el número de registro del material, pues según señalan hay casos en los que se compran materiales ilegales en Internet.