Zelenski propone una tregua marítima y aérea como primer paso hacia una salida negociada
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El anuncio se produce tras el anuncio de EE.UU. de suspender la ayuda militar a Ucrania
04 mar 2025 . Actualizado a las 17:35 h.El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, propuso este martes la liberación de todos los prisioneros de ambos bandos y una tregua marítima y aérea que ponga fin también a los ataques contra las infraestructuras energéticas como primer paso para avanzar hacia una salida negociada a la guerra con Rusia.
«Estamos preparados para trabajar rápido con el fin de terminar la guerra y las primeras fases pueden ser la liberación de prisioneros y una tregua en el aire -prohibición de misiles, drones de largo alcance, bombas contra energía y otra infraestructura civil- y una tregua en el mar inmediata, si Rusia hace lo mismo», escribió Zelenski en un mensaje publicado en X en el que se pidió al presidente de EE.UU, Donald Trump, reanudar la cooperación.
Este anuncio de Zelenski se produce después de que el Gobierno de Trump haya suspendido toda la ayuda a Ucrania, «hasta que determine que los ucranianos tienen intención de negociar la paz de buena fe». La directiva fue aprobada en la noche de este lunes después de las reuniones mantenidas entre el presidente y sus principales asesores y entra en vigor este martes. El primer efecto será sobre un paquete superior a mil millones de dólares en armas y municiones que todavía están en proceso de fabricación y que deberían entregarse a Kiev en los próximos meses, pero también a los fondos económicos que la Administración concede al Gobierno ucraniano para que compren armamento estadounidense.
A la reunión asistieron el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario de Defensa, Pete Hegseth; la directora de Inteligencia, Nacional Tulsi Gabbard, y el enviado especial a Oriente Medio, Steve Witkoff, además del vicepresidente J.D. Vance, quien en mayor medida y con términos más groseros se ha explayado contra el líder ucraniano Volodímir Zelenski. Todavía no están claros los requisitos que Washington impondrá a este último para levantar la suspensión, pero ya ha avanzado que deberá demostrar su «buena voluntad» para negociar la paz y que actúa de «buena fe». Trump le acusó el pasado viernes, en medio de la inmensa broca que acabó con su expulsión de la Casa Blanca, de sentir demasiado «odio» y «no estar preparado» para hablar del fin de la guerra en unas negociaciones con Rusia. «El presidente ha dejado en claro que está centrado en la paz. Necesitamos que nuestros socios también se comprometan con ese objetivo», ha señalado un funcionario del Gobierno a The Washington Post.
«Estamos haciendo una pausa y revisando nuestra ayuda para asegurarnos de que está contribuyendo a una solución», ha señalado, por su parte, una fuente del despacho oval para justificar la suspensión. Existe la duda sobre si el presidente ordenará también reducir el entrenamiento de tropas ucranianas y, sobre todo, el intercambio de información de Inteligencia, básico en las operaciones militares ucranianas contra las tropas rusas. La asistencia en comunicaciones y vigilancia electrónica juega un papel fundamental también en la defensa de exrepública contra los ataques con drones y misiles desde Rusia.
De hecho, el Pentágono dio ya un aviso a finales de la semana pasada cuando el secretario de Defensa ordenó al Comando Cibernético de Estados Unidos que paralice todas las operaciones digitales y de contrainformación contra Rusia en tanto continúen las negociaciones entre Washington y Moscú para detener la guerra en Ucrania.
La directiva de Trump rompe la trayectoria de la Administración norteamericana durante los últimos tres años bajo la presidencia de Joe Biden, que había consistido en el suministro de apoyo y arsenales continuado a Kiev. De prolongarse, la situación puede volverse dramática para Ucrania, precisamente en un momento en el que las tropas rusas están fortaleciendo sus posiciones en el Dombás y haciendo retroceder a los ucranianos de Kursk, la región rusa con la que Kiev quiere obtener cierta posición de relevancia. El propio Zelenski reconocía hace un mes que el 30 % de los recursos militares de su país en el frente proceden de Estados Unidos.
La pausa también pone en evidencia la autonomía con la que la nueva Administración republicana se maneja respecto a la OTAN y la Unión Europea. El presidente no ha consultado su decisión a la Alianza, pese a tener efectos directos en la coalición, y este lunes publicó un tuit hasta cierto punto despreciativo con los países europeos reunidos en la cumbre de Londres. Señaló que los gobernantes habían reconocido la dependencia respecto a EE.UU. al señalar que todos sus planes necesitaban el respaldo de Washington e ironizó con que una admisión de ese tipo no era lo mejor para pretender mostrar una posición de fuerza ante Rusia.
Un paso más
La suspensión de la ayuda es un paso más a lo declarado por el presidente esta pasada tarde del lunes, cuando dejó claro a Zelenski que todo lo que diga puede ser utilizado en su contra. Esos son los derechos que alguien debería haber leído al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, antes de entrar el viernes al Despacho Oval para firmar un acuerdo que no se fraguó, pero que tampoco ha muerto. De hecho, Donald Trump insinuó este lunes que podía tener un anuncio que hacer para su primer discurso de este martes en una sesión conjunta del Congreso.
El nuevo traspiés de Zelenski, a ojos del mandatario estadounidense, llegó de vuelta a Kiev el domingo por la noche, cuando un reportero le preguntó por la nueva iniciativa europea. «Estamos hablando de los primeros pasos, no quisiera hablar mucho hasta que esté en papel. El acuerdo para acabar con la guerra está todavía muy, muy lejos».
Von der Leyen propone movilizar 150.000 millones en préstamos para disparar el gasto en Defensa en la UE
La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, ha anunciado este martes un nuevo instrumento con el que quiere movilizar 150.000 millones de euros en préstamos para disparar el gasto en Defensa en la Unión Europea, en el marco de un plan de rearme para destinar hasta 800.000 millones en Defensa la próxima década frente al escenario de turbulencias geopolíticas que marca el acercamiento de Estados Unidos con Rusia para el fin al conflicto en Ucrania.
«La verdadera cuestión que se nos plantea es si Europa está preparada para actuar con la decisión que dicta la situación y si está preparada y es capaz de actuar con la rapidez y la ambición necesarias», ha asegurado la presidenta comunitaria en una declaración sin preguntas desde Bruselas sobre la carta que ha enviado a las capitales europeas con opciones para reforzar la Defensa europea de cara a la cumbre extraordinaria de este jueves, en la que los líderes de la UE están llamados a tomar decisiones.
En su misiva, la líder del Ejecutivo europeo sostiene la urgencia de rearmar Europa y apuesta por «estar a la altura del momento» y «reunir el espíritu colectivo de defensa de la democracia».
En todo caso, Von der Leyen no ha detallado por el momento cómo se financiará este instrumento y si la UE se plantea la emisión de deuda conjunta para sufragar este fondo. La carta enviada a las capitales tampoco desgrana qué fórmula usará Bruselas para nutrir este nuevo fondo pensado para impulsar de forma inmediata el gasto en Defensa.
Eso sí, ha vinculado este instrumento a elevar la ayuda a Ucrania, dado que las compras conjuntas de material militar tendrán un efecto en los envíos a Ucrania frente a la agresión rusa. «Este enfoque de adquisición conjunta también reducirá los costes, reducirá la fragmentación, pero también aumentará la interoperabilidad y reforzará nuestra base industrial de defensa», ha asegurado.
Rusia asegura que es «la mejor contribución a la paz»
Rusia, como era de esperar, ha acogido con regocijo la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de suspender la ayuda militar a Ucrania, ya que tal medida aumenta la esperanza del Kremlin, según su portavoz, Dmitri Peskov, de poner fin lo antes posible a la guerra y hacerlo con la victoria que tanto anhela el presidente Vladímir Putin. Peskov declaró este martes a la prensa que «si Estados Unidos realmente detiene la ayuda militar a Ucrania, podría alentar al régimen de Kiev a avanzar hacia un proceso de paz», que no sería otra cosa que una capitulación. «Por supuesto, todavía quedan por aclarar los detalles», ha señalado.
El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha cambiado el tono de las relaciones con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, hasta el punto de que ambos líderes escenificaron hace unos días un choque de consecuencias imprevisibles en el Despacho Oval. La discusión, retransmitida en directo, se ha traducido por ahora en la suspensión temporal de la ayuda de Washington a Kiev.
Desde el comienzo de la ofensiva rusa en el país vecino, EE.UU. ha sido el país que más ha contribuido con armas a la defensa de Ucrania y Moscú no ha cesado de deplorar que así sea. Según el portavoz presidencial ruso, «ha sido evidente que Washington ha sido el principal proveedor de armas en esta guerra».