España cubre esta Semana Santa toda su demanda energética empleando únicamente renovables durante varias horas diarias

Iago García
IAGO GARCÍA LA VOZ

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Aerogeneradores de parques eólicos en O Alto da Gañidoira vistos desde la carretera LU-540, que une Xermade con Viveiro.
Aerogeneradores de parques eólicos en O Alto da Gañidoira vistos desde la carretera LU-540, que une Xermade con Viveiro. ALBERTO LÓPEZ

Por primera vez en la historia, cinco de las siete centrales nucleares del país están apagadas. Y no se echa de menos su aporte. Las lluvias de abril, el viento reinante y una menor demanda por las vacaciones en industrias y oficinas permiten que 49 millones de habitantes usen solo energía eólica, solar o hidráulica

19 abr 2025 . Actualizado a las 11:45 h.

España es una potencia mundial en lo que a energías renovables se refiere. El año pasado, el informe elaborado por la red internacional de expertos en energía REN21 situaba a España entre los cinco países con mayor aporte de energía renovable al llamado 'mix energético', la suma de las diferentes fuentes, sean verdes, de carbón, gas o nucleares, que cubren las necesidades de abastecimiento de toda una nación. Dinamarca, Lituania, Grecia y Países Bajos nos hacen la competencia en este ámbito, pero ninguno de esos países tiene tantos habitantes, casi 49 millones. En 2024, según datos de Red Eléctrica, más de la mitad de la energía empleada en España, un 56,8 %, era renovable. En ese porcentaje, se impone la eólica (23,2 %), seguida de la solar (18,6 %), la hidráulica (13,3%) y del resto de las así tipificadas —biogás, biomasa, geotérmica, hirdráulica marina, hidroeólica y residuos renovables— (1,7 %). Hay diferencias por comunidades, pero Galicia entra en el podio nacional con un 85 % de generación renovable, liderada por la hidráulica, que aporta el 43,9 % del total al 'mix energético'. 

Este hito histórico, que buena parte de la demanda se cubra con renovables, está siendo aún más notorio esta Semana Santa. Las vacaciones, con oficinas cerradas e industrias que reducen su producción, han hecho caer la demanda hasta el punto de que durante estos últimos días, toda la energía que ha consumido España ha sido cubierta varias horas únicamente con energía limpia. Podemos llamarla así porque no emite residuos contaminantes y no emplea combustibles fósiles para ser generada aunque su instalación sí suponga cierto impacto en el territorio. Así, aerogeneradores, paneles solares y turbinas de centrales hidroeléctricas hicieron posible tanto el miércoles 16 de abril, como especialmente el Jueves Santo, que en las horas centrales del día, reinasen en la generación eléctrica las renovables, cubriendo por completo toda la demanda necesaria del país.

El precio de la luz también se está viendo beneficiado del mayor aporte de las renovables, impulsadas a su vez los últimos días por la climatología, ya que hace menos frío que en invierno —menor demanda de calefacción—, se producen episodios lluviosos —bueno para los embalses— y sopla viento abundante —lo agradece la eólica—. Aunque este tipo de energía sí repercute en su precio costes operativos, de la red de distribución o de impuestos, evita recurrir al pago de materias primas como el gas, el petróleo o el carbón. Si se reduce la dependencia de esos combustibles, la factura que paga el consumidor es también más barata. Así, este pasado miércoles, el precio medio del kilovatio-hora (kWh) fue de 12,14 céntimos de euro, bajando a 11,64 el jueves. Esa jornada, entre las 14 y las 18 horas, cuando más incide la luz solar, el precio fue incluso inferior a los 8 céntimos.  El precio más bajo se registró el viernes, con 1,72 megavatios a la hora.

Precio por tramos horarios que alcanzó la energía eléctrica el jueves 17 de abril.
Precio por tramos horarios que alcanzó la energía eléctrica el jueves 17 de abril. RED ELÉCTRICA DE ESPAÑA

Cinco de las siete centrales nucleares, apagadas

En el mercado eléctrico español hay 7.100 megavatios (MW) —un megavatio equivale a 1.000 kilovatios— nucleares conectados. Pero durante las últimas jornadas tan solo están funcionando 2.000. No hacen falta más durante este período de menor demanda y precios bajos. Así, de los siete reactores con los que aún cuenta nuestro país, solo dos están operativos. Al de Trillo, en Guadalajara, apagado por una recarga de combustible; se suman Almaraz I y II, en Cáceres; Ascó I, en Tarragona; y Cofrentes, en Valencia. Y ya suma tres jornadas en esta coyuntura.

En su apuesta por las energías renovables, el Gobierno castiga especialmente la producción de energía nuclear con unos impuestos que según un estudio de la consultora PWC suponen 25 euros por megavatio hora, casi el 40 % de la facturación de estas instalaciones. Las centrales nucleares, con la vista puesta en un futuro desmantelamiento, también hacen pagos cada año a la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa). En junio de 2024, el Gobierno aprobó un aumento del 30 % de esta tasa que financia el fondo que gestionará la basura nuclear, lo que supone unos aportes anuales superiores a los 600 millones de euros, que deben cubrir las grandes eléctricas propietarias de estas generadoras de energía.