Esta religiosa de Porto Alegre, Brasil, estaba a punto de cumplir los 117 años y decía que el secreto de su longevidad era «la fe»
01 may 2025 . Actualizado a las 19:48 h.La monja brasileña Inah Canabarro Lucas, reconocida como la persona más longeva del mundo, ha muerto a los 116 años y 326 días. Su fallecimiento ha sido confirmado por la Congregación de las Hermanas Teresianas, con quienes residía en Porto Alegre, Brasil.
A Canabarro le quedaba menos de un mes para haber cumplido 117 años, el próximo 27 de mayo. A la religiosa se le acumularon los hechos históricos mundiales de los que fue testigo. Cuando nació, en 1908, ninguna Guerra Mundial se había producido todavía. Durante su infancia, su salud era frágil, y muchos dudaban que sobreviviese más allá de los siete años. En 1928, tomó sus votos en Montevideo, Uruguay, y regresó a Brasil en 1930 para enseñar y servir en diversas funciones religiosas. Poco después se unió a las Teresianas, dedicándose a la enseñanza y a labores administrativas hasta su jubilación en 1995.
Canabarro siempre atribuyó su larga vida a su fe. «Dios es el secreto de la vida. Él es el secreto de todo», expresó en alguna ocasión. «Soy joven, bonita y amigable; todas son cualidades muy buenas y positivas que ustedes también tienen», decía la monja teresiana a quienes visitaban su casa de retiro en la ciudad de Porto Alegre, al sur de Brasil.
En enero, LongeviQuest, organización que rastrea a los supercentenarios en todo el mundo, la confirmó como la persona de mayor edad del mundo, tras la muerte de la japonesa Tomiko Itooka en diciembre. Según la misma entidad, la persona más anciana del mundo es ahora Ethel Caterham, una británica de 115 años.
Canabarro era también la aficionada más longeva del Sport Club Internacional, el equipo de fútbol de su ciudad. Se fundó hace 116 años, justo uno antes de que ella naciera.