El Tribunal Supremo rechaza la querella presentada contra el rey emérito por delitos fiscales
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Jueces jubilados y exfiscales habían pedido abrir una causa penal contra Juan Carlos de Borbón por la gestión de su fortuna
05 may 2025 . Actualizado a las 19:44 h.El rey Juan Carlos I se salva de una posible investigación del Tribunal Supremo (TS) por presuntos delitos fiscales. La Sala Segunda de lo Penal decidió ayer rechazar la querella presentada por un grupo de magistrados jubilados, fiscales e intelectuales el pasado noviembre por cinco delitos contra la Hacienda Pública.
Según el auto publicado por el alto tribunal, se considera que los presuntos actos delictivos del rey emérito sobre sus declaraciones a Hacienda «no constituyen ilícito penal, se encuentran prescritos o fueron objeto de regularización tributaria». Respecto a este último punto, el TS daría por aceptado el pago de casi 5,1 millones de euros que realizó a Hacienda para regularizar su situación.
La querella de los demandantes indicaba que Juan Carlos I «habría cometido cinco delitos fiscales relacionados con rentas y donaciones no declaradas a través de fundaciones como Lucum y Zagatka», entre ellos los que competen a los regalos recibidos de Arabia Saudí, cuyo rey Abdalá lo obsequió con 100 millones en el 2008. Los querellantes defendían que las regularizaciones tributarias realizadas no cumplían los requisitos legales para exonerar la responsabilidad penal y que los delitos no habían prescrito, al tratarse de hechos agravados por el uso de estructuras opacas en el extranjero.
Sin embargo, el auto, del que fue ponente Manuel Marchena, asume el criterio de la Fiscalía, contraria a la admisión de la querella, y señala que la Fiscalía Anticorrupción ya investigó estos presuntos delitos y «fueron objeto de archivo», y, además, «la querella presentada no aporta nuevos datos, pruebas ni documentos que justifiquen reabrir la investigación».
Asimismo, sostiene que el decreto de archivo que presentó Anticorrupción «no puede ser reformateado para hacerle decir lo que no dice, para transmutar las razones del cierre de una exhaustiva investigación en motivos para la apertura de una causa penal» y que «admitir la querella supondría convertir a los querellantes en entusiastas valedores de unos intereses tributarios que ya han sido satisfechos, así lo ha confirmado la Hacienda Pública, y hacerlo para la persecución de unos hechos que el Ministerio Fiscal considera que conceptualmente no son ya constitutivos de delito».
Hechos exoneradores
El juez Marchena justifica también que no se investigue a Juan Carlos I porque, independientemente de que el intento de este de arreglar su situación fiscal tuviera «errores formales», su rectificación «ha permitido recuperar 5.095.148 euros para las arcas públicas», lo que tendría un efecto exonerador por haberse pagado antes de que se tuviera conocimiento de sus infracciones.
Armengol aboga por una reforma constitucional que aumente el control al rey
Madrid / Agencias
La presidenta del Congreso, la socialista Francina Armengol, aseguró ayer que habría que hacer una reforma de la Constitución «más amplia» que incluya, entre otras cosas, el control de las actuaciones del jefe del Estado y revisar su inviolabilidad para que casos como el de Juan Carlos I puedan ser juzgados.
En un desayuno informativo en el Ateneo de Madrid y al hilo de la decisión del Supremo de rechazar investigar al rey emérito por los delitos fiscales que ya archivó la Fiscalía y preguntada por si sería necesario que en esa modificación de la Constitución se regulara la figura del jefe del Estado, evitó entrar a fondo en la cuestión.
No obstante, reiteró su apuesta por una reforma de la Constitución para cambiar el papel del Senado, y respecto a la corona añadió: «Ya que nos ponemos necesitaría ser más amplia».
Armengol defendió el diálogo y el acuerdo entre diferentes en un Congreso que en ocasiones, reconoció, se identifica con la «bronca» y el «ruido zafio» a pesar de que en la Cámara se trabaja mucho. Y censuró además a aquellos diputados que están a lo inmediato, que centran sus intervenciones para «colgar un tuit de veinte segundos» y pidió no que no se dé «tanta bola» a quienes creen que insultar es lo bueno.
Participación ciudadana
También apostó por una reforma «amplia» del reglamento del Congreso enfocada a actualizar los temas y las formas de debate, y que permita más participación ciudadana. Además, se mostró a favor de regular la celebración anual del Debate sobre el Estado de la nación, pedida por el PP.
En cuanto a las críticas del PP, que acusa a Armengol de «congelar» sus iniciativas en el órgano de gobierno de la Cámara, señaló que ha revisado lo ocurrido en otras legislaturas y no ha habido Mesa que no haya aplazado enmiendas en función de la conveniencia de la tramitación legislativa.