Punto muerto en unas negociaciones, en que una vez más Zelenski queda relegado
16 may 2025 . Actualizado a las 05:00 h.«No va a pasar nada hasta que Putin y yo nos reunamos, ¿de acuerdo?». La frase es de Donald Trump en un breve encuentro con la prensa en el Air Force One durante su viaje de Catar a Emiratos Árabes, último destino de su gira por Oriente Medio. Y tiene algo de razón, pero no toda.
El presidente estadounidense ha asumido todas las demandas del país invasor para poner fin a la guerra —quedarse con los territorios ocupados, prohibir la entrada de Ucrania en la OTAN, convocar elecciones para reemplazar a Zelenski, entre otras demandas—, sin tener en cuenta las peticiones de la nación agredida y obviando el derecho internacional. Incluso se ha dado el placer de insultar al presidente del país invadido en el despacho oval.
En las última semanas, Zelenski ha intentado mover el tablero a su favor primero aceptando que EE.UU. explote las tierras raras ucranianas que tanto le demandaba Trump, y después lanzando a Vladimir Putin el reto de un cara a cara en Estambul, con el objetivo de dejar constancia ante el mundo de que el líder ruso no desea poner fin a la guerra.
A Trump se le está acabando la paciencia. Su promesa de poner fin al conflicto en quince días, como buen negociador que presume que es, ha fracasado en estos tres meses en la Casa Blanca. Ha llegado a mostrar su enfado por la falta de avances y la negativa de Putin a su exigencia de un alto el fuego: «No estoy contento con los ataques rusos en Kiev. Innecesarios y en un mal momento. Vladimir, ¡para! Mueren 5.000 soldados a la semana. ¡Logremos el acuerdo de paz!», tuiteo en abril.
Su deseo choca con la estrategia de Vladimir Putin. A Rusia no le interesa aceptar una tregua en un momento en que está aprovechando la debilidad del país invadido para seguir comiendo terreno en el frente de guerra. Todo lo contrario de lo que quiere Ucrania, que necesita un respiro ante el lento pero constante avance de las tropas rusas por el este y sur del país, y tras perder su baza de controlar parte de la región rusa de Kursk.
¿Era posible un cara a cara entre Vladimir Putin y Volodímir Zelenski? Improbable por no decir imposible. El ruso considera al ucraniano un presidente ilegítimo y además solo quiere dejar pasar el tiempo para obtener una posición aún mejor en la mesa de negociaciones. «Él no iba a ir si yo no iba», declaró Trump sobre su homologo ruso. Ambos saben que solo en sus manos está la apertura de un proceso de paz.