Muere a los 68 años Peter David, legendario autor de cómics, al no poder asumir sus gastos médicos en EE.UU.

P. V. LA VOZ

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Peter David, en la exposición de cómic de Calgary
Peter David, en la exposición de cómic de Calgary 5of7 | Flickr | Wikipedia

Los allegados del guionista abrieron una recaudación de fondos para ayudarlo a costear sus deudas médicas después de ser rechazado por Medicaid, el sistema público de sanidad de EE. UU.

27 may 2025 . Actualizado a las 09:15 h.

El legendario guionista de cómics Peter David ha muerto a los 68 años tras ser rechazado por Medicaid, el sistema público de salud de Estados Unidos, y al no poder asumir los gastos sanitarios derivados de las secuelas que le dejó un derrame cerebral sufrido en el 2012.

El autor vivía en una situación precaria desde hace años. A pesar de haber trabajado durante una de las épocas más fructíferas de Marvel y DC, cuando guionistas y dibujantes tenían unos altos salarios por los pingües beneficios de los cómics, los gastos médicos habían dilapidado sus ahorros. La popularización de las películas de superhéroes con millonarios presupuestos y milmillonarias recaudaciones en taquillas tampoco le sirvió de nada, ya que ninguna parte de los beneficios de las grandes casas del cómic han ido a parar ni a David ni a muchos otros compañeros de profesión.

Abandonado por los seguros de salud estadounidenses —que, por mucho que desde ciertos sectores se diga, no lo cubren todo ni mucho menos—, con una deuda médica importante y sin réditos por la traslación de sus personajes y sus historias al cine, el rechazo del Medicaid de cubrir su tratamiento supuso el golpe definitivo.

En ese momento, un amigo de la familia, Graham Murphy, abrió una colecta pública de fondos a través de GoFundMe para ayudar al autor y a su esposa, Kathleen O'Shea, a sufragar sus gastos médicos. «Lleva en recuperación tres años, está mejorando poco a poco, aun con su enfermedad del riñón, cirugías menores, y algunos pequeños infartos. Pero Medicaid, que se estaba haciendo cargo de su discapacidad, acaba de abandonarlo. Así que os escribimos para que nos ayudéis», escribió su colega. Lograron recaudar 120.000 dólares —unos 105.000 euros—.

El 18 de mayo, su mujer informó a través de Facebook que David había entrado en la UCI. Solo unos días después, en la propia página de recaudación de fondos, explicaba que habían necesitado comprar un respirador artificial ante su incapacidad para toser o para aclarar su garganta. «Está ligeramente sedado para hacerle más fácil soportar el tubo en su garganta», añadió.

La mala noticia llegó solo unos días después de esa actualización. «Peter David falleció anoche. Estamos devastados», indicó en un escueto mensaje en el que prometía dar más explicaciones más adelante.

Un revolucionario en el cómic de superhéroes

El guionista estadounidense, nacido en la localidad de Fort Meade, en Maryland, venía de una familia con una pesada carga en sus espaldas. Sus abuelos y sus padres habían huido de la Alemania nazi tras sufrir actos vandálicos en su tienda. En su llegada a Estados Unidos, su progenitor conoció a su madre y, el 23 de diciembre de 1956 nació Peter David.

Conocido sobre todo por su larga etapa en El Increíble Hulk, en la que demostró su versatilidad y su creatividad a la hora de dar giros de timón que lograban mantener el interés en el personaje, el trabajo de David se centró especialmente en las dos grandes casas de la industria del cómic estadounidense, Marvel y DC.

Su contribución al mundo del cómic es sobresaliente. Desde sus primeros trabajos largos, en la segunda colección de Spiderman, El Espectacular Spiderman, Peter David demostró una sensibilidad poco común en esa época. Las causas sociales estaban siempre en el centro de su discurso. En sus cómics, los marginados y los grupos minoritarios tenían una presencia siempre destacada. La drogadicción, la delincuencia urbana, el impacto del sida,... Todos los temas que preocupaban a la sociedad urbana estadounidense estaban ahí.

A David se debe una de las historias más recordadas del trepamuros, La Muerte de Jean DeWolff, donde conoce su final una capitana que había acompañado a Spiderman durante años. El guionista demostraba ya ahí su interés por entrar en la psicología de los personajes. Tanto en la detective, con la exploración de su infancia, como en el asesino, evidenciando los problemas salud mental.

De ahí se le abrió la puerta para guionizar a Hulk. Con el gigante escarlata demostró David la capacidad inventiva que poseía. Fue capaz de darle un vuelco tras otro a Bruce Banner, haciéndolo evolucionar a través de varias etapas que manifestaban las múltiples personalidades del monstruo y del humano. Pasó de ser una criatura bobalicona e infantiloide a un inteligente y maquiavélico mafioso en Las Vegas. Y de ahí, a la creación de una nueva identidad que conjugaba las diferentes facetas psicológicas del personaje.

Todo vino por un paso por el diván. Porque en esa vertiente psicológica brilló el guionista. Volvió a hacerlo con sus guiones del grupo mutante Factor-X, en el que hacía pasar a todos los personajes por el diván del psiquiatra Doc Samson. En esa serie demostró otra de sus mejores habilidades: la de conseguir sacar oro de los personajes secundarios y olvidados, de esos que nadie deseaba tocar.

Ahí destacó también por la naturalidad con la que trató la homosexualidad de dos de esos personajes, que le valió un premio GLAAD por la representación del colectivo LGTB.

Peter David fue, además, creador de algunos personajes, como Maestro, un Hulk de un mundo alternativo postapocalíptico, o Spiderman 2099, una versión futurista del arácnido que llegó con éxito a los cines en la película de animación Spiderman: Cruzando el Multiverso.