De María Jesús Moreno a Maje: cómo la «amable y atractiva» enfermera con cuatro amantes se convirtió en viuda negra

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A la izquierda, Maje y su marido, Antonio Navarro, el día de su boda en 2016. Menos de un año después él moriría a manos de Salva, amante de su mujer y autor material del crimen (derecha).
A la izquierda, Maje y su marido, Antonio Navarro, el día de su boda en 2016. Menos de un año después él moriría a manos de Salva, amante de su mujer y autor material del crimen (derecha). EQUIPO DE INVESTIGACIÓN / LA SEXTA | EUROPA PRESS

No fue la autora material del crimen de Patraix, en el que su marido murió a cuchilladas, pero influyó de forma decisiva para que uno de sus amantes lo hiciera. Condenada a 22 años de cárcel, quedó embarazada en prisión. En el 2026 abandonará el módulo de maternidad para volver a la cárcel más poblada de España

30 may 2025 . Actualizado a las 10:40 h.

El próximo octubre se cumplen cinco años de la condena a María Jesús Moreno y a su amante, Salvador Rodrigo. Él, el autor material de las puñaladas que acabaron con Antonio Navarro, marido de María Jesús, fue sentenciado a 17 años de prisión. Ella, a cinco más, 22, sin haber cogido el cuchillo. Para el jurado popular, el cerebro detrás del crimen de Patraix, el barrio de Valencia donde ocurrió todo, fue la conocida como Maje. Una «viuda negra» que fue capaz de influir de tal forma en su entorno que convirtió a Salva en asesino e intentó hacer creer a todo el mundo que era inocente con una frialdad digna de estudio.

El perfil psicológico de una «Femme fatale»

«Es el clásico perfil de la mujer sofisticada y laberíntica que es capaz de utilizar a sus semejantes a su antojo con una enorme habilidad mental» se refirió a ella en la Cadena Cope el psiquiatra experto en Medicina Legal y Forense, Adolfo Arjona. «En Maje observamos lo que se llama la tríada oscura de la personalidad, que son rasgos psicopáticos, narcisismo y maquiavelismo», la define la autora del libro Personas, bestias, la presentadora de Telecinco y criminóloga Carmen Corazzini. Así explican la capacidad que tuvo Maje para influenciar a Salva, celador en el mismo Hospital Casa de la Salud en el que ella era enfermera en Valencia. Le convenció de que Antonio la maltrataba, que no era feliz y en una carta intervenida en la investigación le decía: «me haces sentir la mujer más importante del mundo».

«Siempre supo que era una persona manipulable», apunta Corazzini sobre el modus operandi de Maje, quien no solo tenía como amante al celador, que estaba casado a su vez con otra compañera del mismo centro hospitalario y ya era padre cuando la conoció. La investigación, interviniendo su teléfono y sus llamadas, llegó a la conclusión de que mantenía relaciones también con un guardia urbano, un fisioterapeuta y un publicista. A su marido lo engañaba con una facilidad casi enfermiza, diciéndole que tenía turnos de noche, cuando en realidad esa nocturnidad la compartía con alguno de sus cuatro amantes. Antonio nunca sospechó nada, tampoco el 16 de agosto del 2017, cuando en el garaje de su casa, cogiendo el coche para ir a trabajar, acabó muerto por las cuchilladas de Salva, una de ellas directa al corazón. Maje le había dicho a Salva dónde y cuándo lo encontraría.

«Quiero que se muera, le deseo un mal, esto lo va a pagar caro», señalaba en un mensaje al fisioterapeuta dos meses antes. La viuda, tras la muerte de su marido, se mostraba apenada y triste cuando hablaba con algún allegado o familiar; pero con sus amantes se mostraba tal y como quería estar: «liberada». El móvil de Maje fue también económico. Divorciándose no tendría derecho a herencia, ni a cobrar los seguros de vida ni a recibir pensión de viudedad. Matar a Antonio era un negocio redondo.

De joven discreta a cruel criminal

«La mentira es su principal arma. Es una mentirosa patológica», se refiere a ella Javier Martínez en Equipo de investigación. Es periodista del diario valenciano Las Provincias, y siguió el caso durante los últimos casi 8 años. Nadie podía sospechar que María Jesús Moreno (Novelda, 1990) era una planificadora de crímenes a sangre fría. Nació en el seno de una familia tradicional y religiosa, siendo la segunda más pequeña de cinco hermanos. «Alegre», «amable», «atractiva»... son algunos de los adjetivos con los que se la definía en su entorno. Ansiosa por romper con su pasado, cambió su personalidad tras estudiar en Barcelona. Conoce después a Antonio, su futuro marido, en el 2011, a través de sus hermanos. A pesar de que él es casi diez años mayor que ella, se casan en septiembre del 2016. Menos de un año después de esa fecha, Antonio estaría muerto.

Fue madre en prisión 

Decía Maquiavelo que el fin justifica los medios. Y Maje quería precisamente con su plan llegar a cobrar los seguros de vida, la pensión de viudedad y quizás, seguir coleccionando amantes. Una vida nueva y mejor. Pero el jurado la consideró culpable de forma unánime. Su plan se vio truncado con la condena y el ingreso en la cárcel, que como era de esperar, tampoco estuvo exento de turbulencias.

La viuda negra de Patraix llevaba en prisión preventiva en la cárcel de Picassent desde su detención en el 2018. Ningún penal es agradable, pero este lo es aún menos: su celda está en la penitenciaría más poblada de España, superando los 2.000 presos. Una cárcel, eso sí, mixta y donde el sexo entre presos está permitido, aunque sujeto a normas. Que no cumplió. La famosa presa pronto empezó a cartearse con otros internos y, en el 2019, fue cazada según publicó El Mundo, manteniendo relaciones en una piscina. Hace 6 años la crónica señalaba, empleando fuentes penitenciarias, que el encuentro sexual había sido «con otro interno, que trabaja en el polideportivo y que cumple condena por abuso sexual a menores». «Este encuentro íntimo se suma, a al menos otros cuatro», se documentaba en la misma información.

Después se echó un novio diferente, David. Y entre vis a vis, se quedó embarazada. «A nadie le deseo tener un hijo en la cárcel», dijo al programa de Telecinco Vamos a ver su madre tras visitarla poco después de parir. Sin embargo, para Maje, experta en manipular todo lo que la rodea para su propio beneficio, su maternidad le supuso ciertas mejoras en sus condiciones penitenciarias. La ley permite a embarazadas y madres optar por módulos mucho más amables.

Fue trasladada a la cárcel Fontcalent, en Alicante, dio a luz en julio del 2023 y no será hasta el mismo mes del 2026 cuando deba regresar a Picassent. Mientras, hasta que su hijo tenga 3 años, tiene acceso a una de las 32 habitaciones separadas, con zonas de juegos, a disposición únicamente de las mujeres con hijos pequeños. El padre, al que ofrecieron un permiso de traslado para conocer a su hijo, lo rechazó y, según publicó Las Provincias, la relación se rompió al poco de nacer el bebé. Él ya está en libertad. A ella le quedan aún muchos años entre rejas por delante. De momento, no han trascendido otras relaciones de la viuda negra Patraix, claro que actualmente, los únicos hombres con los que tiene contacto son los funcionarios y médicos que atienden las instalaciones. 

Desde el 30 de mayo, Netflix convierte a Maje en personaje protagonista de una película. La actriz Ivana Baquero da vida a la autora intelectual del asesinato y Tristán Ulloa será Salva, el autor material. Carmen Machi es la investigadora que sigue sus pasos. Cuenta con el sello de Bambú Producciones, que ya triunfó en los últimos años llevando a la ficción, en forma de serie, la muerte en Santiago de Asunta Basterra. «Durante estos años hemos intentado desentrañar la respuesta y creemos haber entendido, que no comprendido, porque Maje decidió manipular a Salvador para asesinar a quien sin duda era una buena persona. Porque esta película no es sobre la víctima. Es sobre los asesinos. Porque a veces la respuesta a nuestros actos no está en quienes somos, sino en de dónde venimos», señala Ramón Campos, productor ejecutivo del proyecto