El Parlamento luso discute un programa de gobierno con 80 medidas de otros partidos

Brais Suárez
Brais Suárez OPORTO / E. LA VOZ

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Luís Montenegro, este martes durante la presentación de su programa.
Luís Montenegro, este martes durante la presentación de su programa. Jose Sena Goulao | EFE

Montenegro pone el foco en la inmigración e incluye medidas como aumentar el gasto militar hasta el 2 % del PIB

18 jun 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El Gobierno portugués presentó este martes ante el Parlamento su programa para la legislatura, que incluye hasta 27 medidas de la ultraderecha y 25 socialistas. Ambas fuerzas políticas, segunda y tercera respectivamente, ya han anunciado de antemano su intención de voto, lo que garantiza que el documento será aprobado esta tarde.

Si hace un año Montenegro escoraba su hoja de ruta hacia la izquierda, ahora le imprime un giro acorde a la nueva composición del Parlamento, donde las derechas poseen más de dos tercios. Aunque esta mayoría les permite una revisión constitucional —sugerida por Chega y liberales— los conservadores la rechazan y, a cambio, incorporan concesiones en materia de inmigración, legislación laboral y descenso de subsidios e impuestos.

El programa llega bajo la etiqueta de una «agenda transformadora», que declarará «la guerra contra la burocracia». Pero es en el ámbito migratorio donde aparecen los puntos más controvertidos: se revisará la ley de extranjería para dificultar el reagrupamiento familiar y simplificar la devolución de inmigrantes sin documentos. Será más complicado obtener la nacionalidad —pues aumentan los plazos y los requisitos— y más sencillo retirarla en casos de delitos graves, como proponía la ultraderecha.

También en la línea de la ultraderecha, se reforzarán los cuerpos de policía y se promete mayor rapidez en los juicios y campañas que aumenten la percepción de la presencia policial. Además, se nota la influencia de Chega en la agenda anticorrupción o la revisión de subsidios, un punto en común con los liberales. En ese sentido, bajará la recaudación por IRPF en más de 500 millones de euros este año, «beneficiando a la clase media», y, en contra de su programa, el Gobierno prevé revisar la ley de huelgas para garantizar servicios mínimos.

Otras de las omisiones en campaña, y de mayor impacto en el curso de la legislatura, será el aumento del gasto en defensa hasta el 2 % del PIB este año (y no en el 2029, como se preveía), lo que se pretende usar como apoyo para el clúster de industrias de esta rama.

Punto que afectan a Galicia

Además, el programa registra varios puntos que afectan a Galicia, como mejorar la cooperación transfronteriza o «incentivar soluciones de transporte regular de pasajeros» que «permitan la aproximación de territorios de Portugal y España»; en concreto la «ejecución en plazos de la red de alta velocidad» hasta Valença, pues se atribuye al tren un papel esencial para la cohesión territorial.

A pesar de que el PS fue quien más abiertamente tendió la mano al Gobierno, ya no se repiten las concesiones que el año pasado, con la izquierda más vigorosa, Montenegro les había hecho. Ahora, da a entender a los socialistas que no los necesita, porque sabe que son ellos los que precisan regenerarse. Por una parte, esto deja la puerta abierta a que el próximo líder socialista, José Luís Carneiro, se posicione como el líder de la oposición, estatus que ahora mismo se atribuye el ultraderechista André Ventura; por otra, esto va en contra de la estrategia de mansa colaboración que Carneiro ya ha hecho pública. De momento, advierte de que este programa pone «las cuentas públicas al filo de la navaja».

Este mismo martes, la Policía Judicial interceptó a una milicia de 15 neonazis y arrestó a seis de ellos, incluyendo un jefe de Policía. Poseían explosivos militares, armas convencionales y otras impresas en 3D, y planeaban invadir el Parlamento, lo que detonó la operación. El director de la PJ, Luís Neves, dijo estar «muy preocupado por el aumento de estas actividades», tras registrarse un crecimiento de agresiones por parte de grupos de ultraderecha en las últimas semanas.