Sánchez defiende su continuidad en el Gobierno tras el caso Cerdán: «Soy un político limpio»

Pablo Medina MADRID / LA VOZ

ACTUALIDAD

Mariscal | EFE

El presidente del Gobierno anuncia 15 medidas para combatir la corrupción a nivel estatal y creará una «lista negra» de personas que se han lucrado ilegítimamente en empresas y partidos

09 jul 2025 . Actualizado a las 22:43 h.

Una batería de 15 medidas anticorrupción. Una muestra de limpieza y un acto de «responsabilidad» para «no tirar la toalla». Así se presentó Pedro Sánchez en el Congreso en su comparecencia para dar cuentas por el caso Cerdán: un superviviente con ganas de seguir remando. Una declaración con un guiño a Sumar, con quien anunció que acordó las medidas que también aplicó en su partido, para que «España avance» frente a la alternativa de la «coalición ultraderechista» de PP y Vox.

Sánchez sabía que su comparecencia de hoy en el Congreso valía una legislatura. Cerdán, Koldo y Ábalos, sumado al tibio congreso federal y la salida de Paco Salazar por presuntos abusos sexuales ponían a la coalición contra las cuerdas. El presidente tenía que resolver un puzle de piezas complejas: Sumar avisaba de que sin agenda social, no había continuidad. Y los socios no iban a tolerar que la corrupción se imprimiese sobre el Ejecutivo. Antes, darían carpetazo. Por otro lado, la oposición apretando para hacerle caer.

Para salir adelante con la legislatura, solo había un camino: convencer de que la batería de medidas anticorrupción va a fortalecer a la coalición de Gobierno y que aún queda pólvora para rato, además de que el PSOE se ha regenerado debidamente para continuar. Y eso era responsabilidad suya. El presidente del Gobierno señaló que acudía a «rendir cuentas, asumir mi responsabilidad», pero sobre todo, a «presentar medidas». «Subo a esta tribuna con una profunda decepción, pero también con la seguridad de ser un político limpio que lidera un partido ejemplar», subrayó en su intervención.

De hecho, Sánchez refirió que la corrupción afecta a miembros de cualquier signo político, policías, empresarios. «A lo largo de estos últimos años, hemos aprobado más de 30 medidas para combatir esta lacra», refirió Sánchez. Pero sabedor de que «se necesita hacer más» y tomando el ejemplo de reforma de su partido, anunció que propondría un «plan estatal contra la corrupción» de 15 medidas elaborado conjuntamente con la OCDE que supondrá «el mayor impulso contra la corrupción en décadas».

La primera parte, señaló el líder socialista, expone el «control, prevención y supervisión» frente a prácticas corruptas. Entre el abucheo de las bancadas opositoras, Sánchez prosiguió que el Ejecutivo pondrá bajo la lupa a los fondos Next Generation europeos para impedir su malversación, y para ello confiará en aplicaciones de inteligencia artificial en la plataforma de contratación pública para detectar patrones corruptos. «Vamos a establecer controles aleatorios patrimoniales para los diputados y para los partidos», prosiguió, para reafirmar que será obligatorio para los partidos cuya financiación supere los 50.000 euros realizar auditorías externas. En suma, aplicar a nivel estatal lo que el PSOE aplica a nivel interno como partido. Pero además, Sánchez aseguró que protegerá a todo aquel que quiera denunciar casos de corrupción para que no se vean amenazados o afectados por presiones externas. 

Sobre el tercer eje de su plan, el presidente afirmó que se crearán «secciones especiales» para los juzgados de instancia, además de preparar una reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal para garantizar la independencia de la Fiscalía. «Si queremos acabar con la corrupción, debemos acabar con los corruptos y los corruptores. Por eso vamos a endurecer las penas por delitos contra la Administración Pública y aumentaremos las multas, calculadas sobre sus ingresos anuales», continuó el anuncio de Sánchez, que además aseveró que habrá una «lista negra» de personas corruptas en empresas y partidos políticos.

«Esta clase de procesos de concienciación cívica tardan, pero dan sus frutos», finalizó Sánchez. No sin antes esclarecer que «varios grupos» parlamentarios también prestaron sus ideas para el plan anticorrupción del Gobierno, como guiño a que las relaciones con Sumar están, de momento, encarriladas.

Contra la oposición

El líder del Ejecutivo también tuvo palabras para PP y Vox. «Quienes llevan siete años pidiendo elecciones se han apresurado a pedirlas de nuevo y mi dimisión. Yo también he contemplado esas opciones», aseguró Sánchez, para luego señalar que «tirar la toalla nunca es una opción». «Vamos a continuar», subrayó para mencionar que uno de sus objetivos es recuperar la confianza del Congreso de los Diputados para «satisfacer las expectativas de regeneración» y cumplir con todos los compromisos adquiridos con los distintos grupos parlamentarios.

Santos Cerdán no tardó en entrar en el discurso del líder socialista. Sobre el ex número tres socialsita y el exministro José Luis Ábalos, Sánchez refirió que «fue un error» confiar en ellos, pero que en aquel momento, creía que el primero «parecía una persona íntegra» y, de hecho, señaló su «incredulidad» cuando se enteró de la implicación del socialista navarro en la trama Koldo. «Le creí porque creía conocer la vida sencilla que llevaba sin que diera muestras de lo contrario». Aprovechó también para reafirmar su confianza en la UCO, a diferencia de los populares, a quien mencionó veladamente con el caso de la presunta «policía patriótica» de la etapa de Mariano Rajoy.

«Hay quienes quieren combatir la corrupción y quienes quieren instrumentalizarlas», aseguró en velada referencia al Partido Popular, a quien se refirió también durante también durante el congreso federal como los principales responsables de los peores casos de corrupción. «No nos escondemos ni bajamos los brazos ante la adversidad. Los socialistas superamos esos desafíos», clarificó, para también agregar que «los socialistas hacemos lo correcto».

 

El «nuevo PP»

Sánchez afeó a Feijoo que haya dedicado «treinta segundos» de su intervención a proponer medidas anticorrupción de los 15 minutos en los que ha ocupado la tribuna. Pero ya con otra orientación, de reproche. «Ha exigido que cambiemos el Tribunal Constitucional, y quiero recordarle que lo pactamos», aseguró.

Inmediatamente, retomó el hilo de la corrupción e invitó al líder de los populares a «debatir». «Tenemos tres investigados por corrupción, ustedes tienen 200. Tiene razón en una cosa, y es que no he logrado que haya corrupción cero en mi partido (...). Pero lo que no voy a hacer es recibir lecciones de su partido. Mi Gobierno ha sido el más limpio de la democracia junto con el de José Luis Rodríguez Zapatero», afirmó el presidente del Gobierno.

No obstante, señaló que durante el mandato de Felipe González hubo también casos de corrupción. «Hizo grandes cosas por España, pero en materia de corrupción no fue infalible», recordó para luego citar que José María Aznar cosechó tras ese mandato «más de mil millones de euros robados», además de recordar la Gürtel y otros casos de corrupción del PP.

Para Sánchez, este «nuevo PP», que entiende como un partido alineado con Vox, no se sale de la herencia de los expresidentes populares. «El Tribunal Supremo cifra en 5 millones de euros lo robado por Koldo y Ábalos. La Gürtel fueron 123 millones de euros». Un símil que viene a concretar que, dentro de lo acontecido, el PSOE es la excepción, y el PP la costumbre. «Usted lleva conviviendo y auspiciando la corrupción del partido más condenado de la historia del país», avaló Sánchez.