Yolanda Díaz pide a Sánchez que «cambie el rumbo» para dar continuidad a la legislatura

Pablo Medina MADRID / LA VOZ

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Yolanda Díaz durante su intervención en el Congreso.
Yolanda Díaz durante su intervención en el Congreso. javier lizón | EFE

La vicepresidenta segunda confirma su apoyo condicionado al presidente del Gobierno, pero le exige contundencia para que «no gobiernen las derechas»

09 jul 2025 . Actualizado a las 16:00 h.

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, aseguró este miércoles el apoyo de Sumar al PSOE para mantener la coalición de Gobierno, pero avisó que no saldrá gratis ni será incondicional, y solicitó al presidente, Pedro Sánchez«cambiar el rumbo» para mantener la agenda social, dar aire a la legislatura y convencer a los españoles de que las medidas progresistas corrigen la corrupción.

No era un pleno fácil para la dirigente gallega habida cuenta del fallecimiento de su padre, Suso Díaz, la noche de ayer. Sin embargo, dio un mensaje claro a la bancada socialista: «Ahora, tras las palabras, tienen que venir los hechos. Desde Sumar esperamos que se pongan en marcha cuanto antes. Y de la mano tiene que venir el avance social. Es urgente», dijo la ministra.

Las disculpas de Sánchez por el caso Cerdán han cuajado en parte en la coalición magenta. No obstante, Díaz no olvidó la trama de adjudicaciones de obras fraudulentas y reiteró que «la corrupción es una tragedia nacional, pero no es administrativa, es política. Son los políticos los que se corrompen, no los funcionarios. La corrupción forma parte de nuestra cultura política, durante décadas nadie quiso acabar con ella y ha llegado el momento de hacerlo».

Con esa advertencia, Díaz solicitó a Sánchez que «cambie el rumbo», porque con la corrupción no se puede «mirar para otro lado». «Gobernar no es resistir, es transformar. Hay que cuidar el Gobierno de coalición aplicando medidas y dando un paso al frente diciendo que se acabó la corrupción en España», aludió la titular de Trabajo.

Y le puso condiciones al Partido Socialista, además de al propio Sánchez. «Usted tiene que dar garantías y las va a dar. Yo sé que usted es honrado, y lo digo aquí, pero la ciudadanía progresista está angustiada, está angustiada por la corrupción y está angustiada porque no quieren que gobiernen las derechas en España».

Yolanda Díaz también tuvo un tono duro, pero reservado para la bancada popular, que además provocó su interrupción en varias ocasiones. Al jefe del PP, Alberto Núñez Feijoo, le afeó que «no ha hecho una sola propuesta para regenerar España». «No le importa nada la corrupción. Su ministro del milagro económico acabó en la cárcel, ¿quién era M. Rajoy? Señor Feijoo, le recuerdo hoy aquí que son el único partido de España y Europa condenado por corrupción. Hoy no ha pedido perdón. Usted hereda el puesto y se sienta en él porque echaron al señor Casado», recapituló la ministra.

Entre gritos de «traidora», «qué papelón» y otros comentarios, Díaz tuvo que pedir a la presidenta del Congreso, Francina Armengol, que pusiera orden. Recuperada la normalidad parlamentaria, Díaz remató con una petición para Sánchez: «Señor presidente, le pido que no hagan desde su partido más regalos a las derechas en su país. Sabemos lo que van a hacer: bajar el salario mínimo interprofesional; deportar a ocho millones de migrantes de nuestro país; recortar los derechos de las mujeres, de las personas LGTBI; recortar las pensiones; abaratar más el despido».

Minutos más tarde, y acompañada de varios compañeros de Sumar —como el portavoz de la formación, Ernest Urtasun, que la abrazó a la salida del hemiciclo—, Yolanda Díaz abandonó el Congreso para asistir al funeral de su padre.