Broadcom cancela su planta de microchips en España tras la ruptura de las negociaciones con el Gobierno
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El proyecto habría supuesto una inversión de unos 850 millones de euros
14 jul 2025 . Actualizado a las 08:35 h.La empresa estadounidense de circuitos integrados Broadcom no construirá finalmente una fábrica de microchips en España, dado que las conversaciones entre la compañía y el Gobierno están rotas, según han confirmado a Europa Press fuentes conocedoras de la situación. Se desvanece así la expectativa de que un fabricante mundial de chips de la magnitud de Broadcom establezca una fábrica en el país, convirtiéndose así en el germen de otras inversiones.
La decisión fue anunciada por la propia compañía en el verano del 2023. «Nos complace anunciar nuestra decisión de invertir en el ecosistema de semiconductores de España bajo su programa de apoyo a los semiconductores #PERTE_Chip y los principios de la Ley de Chips de la UE. Gracias @sanchezcastejon por su apoyo y decisión para construir una cadena de valor de semiconductores global más resistente», escribió el 6 de julio del 2023 el presidente del grupo de Soluciones de Semiconductores de Broadcom, Charlie Kawwas, tras reunirse en La Moncloa con el presidente del Gobierno.
Tras el anuncio, el Ejecutivo central celebró la decisión de la compañía, que según explicaron entonces, se traduciría en una fábrica a gran escala de semiconductores back-end, la cual sería única en Europa, aumentaría la penetración en este nicho de mercado de la compañía y jugaría un papel estratégico en el fortalecimiento del ecosistema de los microchips en España.
El proyecto habría supuesto una inversión de 1.000 millones de dólares (en torno a 850 millones de euros al cambio actual) y estaba orientado a impulsar la «reindustrialización» del país. Sin embargo, las negociaciones con la compañía llevan meses rotas y desde el Ejecutivo dan por perdida esta opción.
La llegada de Trump
Algunas fuentes cercanas a las negociaciones apuntan que la llegada de Trump a la presidencia tampoco sirvió de ayuda para reactivar el proyecto, más bien al contrario, dada la tónica de enfrentamiento que ha marcado la relación de la Administración estadounidense con Europa desde que el magnate ocupa el Despacho Oval.