Los adolescentes fuman un 40 % menos de cannabis que hace 20 años

La Voz MADRID / EFE

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Imagen de archivo de una persona liando un cigarrillo de marihuana
Imagen de archivo de una persona liando un cigarrillo de marihuana FilippoBacci

Los expertos del Plan Nacional sobre Drogas creen que podría deberse a una transformación en los patrones de conducta y en la percepción del riesgo por parte de la juventud

18 jul 2025 . Actualizado a las 18:43 h.

El consumo de cannabis entre adolescentes y estudiantes de secundaria de catorce a dieciocho años ha caído un 40 % tras un aumento sostenido que alcanzó su máximo hace veinte años.

Este es el dato más relevante de la «Monografía sobre Cannabis 2025: Consumo y Consecuencias», un análisis del Plan Nacional sobre Drogas sobre la evolución del consumo de esta sustancia y su impacto sanitario y social.

Y los datos lo dejan claro: en 2004, el 25 % de los estudiantes de secundaria decía haber consumido cannabis en los últimos treinta días, mientras que en 2023 ese porcentaje es del 15 %, una caída que podría deberse por una transformación en los patrones de conducta y la percepción del riesgo entre la juventud.

Sanidad baraja entre las causas también las campañas de prevención, los cambios en el entorno social y una mayor concienciación sobre los efectos adversos del cannabis, aunque tampoco descarta la aparición de nuevas sustancias psicoactivas u tendencias en el consumo de otros productos que se perciben como menos nocivos.

Los indicadores en el consumo entre las personas de 15 a 64 años han permanecido sin embargo estables, sin variaciones importantes, en las últimas décadas: el 12 % declara haberlo consumido en el último mes.

El cannabis supone un gran carga para el sistema sanitario: en 2022 estuvo presente en el 46,2 % de las urgencias hospitalarias por consumo de sustancias psicoactivas, y también del 27,4 % de las admisiones a tratamiento por drogodependencias (la segunda sustancia tras la cocaína).

Pero además entre los menores de 18 años, el 93,5 % de quienes inician tratamiento por drogas ilegales lo hacen por consumo de cannabis, una sustancia en la que subido mucho la concentración de tetrahidrocannabinol (THC), su principal compuesto psicoactivo, y con ello los riesgos de trastornos mentales, los problemas cardiovasculares y la dependencia.

En el informe también se anuncian nuevas modalidades de consumo —como comestibles y e-líquidos— y la proliferación de cannabinoides sintéticos, con una variabilidad química que dificulta su regulación y la evaluación de riesgos.