Maduro mide su impopularidad en unas municipales marcadas por el boicot de la oposición

La Voz REDACCIÓN

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Personas en motocicleta pasan frente a un valla del alcalde del municipio Chacao de Caracas, Gustavo Duque, este sábado en Caracas (Venezuela).
Personas en motocicleta pasan frente a un valla del alcalde del municipio Chacao de Caracas, Gustavo Duque, este sábado en Caracas (Venezuela). Ronald Pena R | EFE

Un año después de las presidenciales, el régimen fortalece su modelo de comicios a la carta y sin competencia efectiva

27 jul 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El chavismo, que profundizó la crisis iniciada el 28 de julio del 2024, cuando Nicolás Maduro fue reconocido como «ganador» de la presidencia de Venezuela en unos comicios sin auditar, cerrará el círculo iniciado hace exactamente un año, controlando 320 de los 330 municipios del país sudamericano, en unas elecciones no competitivas que se realizarán este domingo para renovar alcaldes y concejos municipales.

Las elecciones repiten el esquema de las recientemente realizadas para la Asamblea Nacional y gobernaciones, el 24 de mayo, en las cuales, como en las presidenciales, el Consejo Nacional Electoral (CNE), que mantiene cerrada su página web desde el 2024, alegando un jaqueo, no dio resultados disgregados y violó todas las exigencias que establece la Ley Orgánica de Procesos Electorales para adjudicar cargos, otorgando al chavismo 23 de las 24 gobernaciones y 253 de los 285 escaños del parlamento unicameral.

Pese a ello, la coalición del partido Un Nuevo Tiempo y una nueva tarjeta electoral, Única, que agrega a políticos opositores como Henrique Capriles, quien en mayo resultó electo diputado, están llamando a votar bajo la tesis de «defender los espacios» de las alcaldías que aún maneja la oposición.

En las calles no hay ambiente electoral y Meganálisis, una encuestadora relacionada con la parte de la oposición que llama a la abstención, calcula que la participación no superará el 10 % del padrón electoral, estimado en 22 millones de votantes.

Mientras, Jorge Rodríguez, jefe de campaña del Partido Socialista Unido de Venezuela, en el poder desde 1999, señala que ganarán «Lechería, Chacao, Baruta y El Hatillo», que son cuatro de los municipios más ricos del país, donde la oposición ganó desde el siglo pasado con porcentajes por encima del 80 %, sin duda para estimular el voto opositor.

Premios por participar

Consciente de que la alta abstención, que puede superar a la de mayo, lastra la credibilidad de los comicios realizados en el último año, Maduro ofreció «premios» a los municipios en los que haya mayor participación, basados en otorgar recursos a proyectos comunitarios.

En las elecciones parlamentarias y de gobernadores, la líder opositora María Corina Machado calculó la abstención en un 85 %, aunque el CNE habla de una participación de 43 %, acuñando el término de «electores activos», que parece excluir a los abstencionistas, principalmente personas que forman parte de la diáspora de 9 millones de venezolanos, casi un tercio de la población del país.

La Plataforma Unitaria, que agrupa a casi 30 partidos opositores (la mayoría de ellos judicializados y con sus autoridades fuera del país por motivos políticos) emitió un comunicado en el que llama al régimen de Maduro a «una negociación seria, con garantías para todas las partes y acompañamiento internacional efectivo [...] que restablezca el orden constitucional, el respeto a los derechos humanos y la institucionalidad electoral» y exigen «condiciones políticas electorales reales».