La dimisión de Carlos Martín desequilibra a Sumar

Andrés Rey REDACCIÓN / LA VOZ

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Carlos Martín llevaba cinco meses como cocoordinador general de Sumar.
Carlos Martín llevaba cinco meses como cocoordinador general de Sumar. Javier Lizón | EFE

Con la marcha del cocoordinador general «por motivos de salud», los de Yolanda Díaz se quedan sin una de sus dos cabezas

07 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Las dos cabezas que capitaneaban el buque de Sumar desde marzo —tras el paso atrás de Yolanda Díaz por los malos resultados en las últimas europeas— se han convertido en una. La de Carlos Martín cayó este miércoles, después de que este comunicase su dimisión por motivos de salud. Queda ahora la otra, la de Lara Hernández, que intentará mantener el equilibrio desde su lado de la balanza hasta la vuelta del verano.

«He decidido dejar mis responsabilidades como cocoordinador de Movimiento Sumar —tuiteó Martín en X—. En los últimos meses, mi salud me ha dado algún aviso y es momento de prestarle atención». Eso sí, aclaró que seguirá «plenamente comprometido» con su trabajo como diputado y portavoz de economía y hacienda en el Congreso.

La formación comunicó que Martín ya había avisado de su decisión. Más allá de eso, los de Díaz se limitaron a destacar que «el desempeño de la actividad política tiene que ser compatible con la vida en general y con la salud en particular», y en ese sentido expresaron su «máximo respeto» a la renuncia del parlamentario: «Lo vamos a acompañar, porque cuidarse es lo primero». Ya estudiarán los próximos pasos a seguir cuando empiece el nuevo curso político.

El liderazgo dual como marca

Después de aquella debacle en las urnas de las europeas, en junio del 2024, Yolanda Díaz renunció a la coordinación general de Sumar. La formación intentó entonces renovarse con la dupla Martín-Hernández, una bicefalia que imita el modelo de otras formaciones progresistas como Comunes y Verdes Equo, ambos socios del proyecto. También, más allá de España, el liderazgo dual es la marca identitaria de partidos ecologistas en numerosos países europeos como Alemania, Francia, los Países Bajos, el Reino Unido, Noruega, Suecia, Finlandia... Es una forma de promover la igualdad de género (muchos exigen que uno de los líderes sea una mujer) y de fomentar una cultura menos jerárquica y presidencialista.

Así fue como Martín, un desconocido que había dirigido durante diez años el gabinete económico de Comisiones Obreras, llegó a la cúpula del partido. Después de que cerrase las listas de Más Madrid en las generales del 23J, Díaz se fijó en él, lo escogió como referente económico para su proyecto y le confió la portavocía de economía y hacienda.

Apenas unos meses después, el pasado marzo, cuando el recién estrenado parlamentario aún no había podido aclimatarse a su nuevo puesto, llegó la segunda asamblea general de la formación y fue elegido cocoordinador con un 93 % de los votos. Ha tardado cinco meses en seguir los pasos de su predecesora y, como ella, hacerse a un lado.