El fuego entre Zamora y León, cerca de volverse el peor en España desde 1968

Andrés Rey REDACCIÓN / LA VOZ

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Varios bomberos intentan evitar que el fuego de Molezuelas se reactive, este jueves en Miñambres, León.
Varios bomberos intentan evitar que el fuego de Molezuelas se reactive, este jueves en Miñambres, León. Fernando Otero | Europa Press

Tras 40.000 hectáreas quemadas, anoche el viento amenazaba con reavivarlo

15 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Después de asolar casi 40.000 hectáreas, el incendio que empezó el domingo pasado en Molezuelas de la Carballeda no solo ha dejado una marca imborrable en Zamora y León, sino también en los libros. Solo se ha registrado otro, en la historia reciente de España, que lo supera en extensión: el gran fuego de 1968 en Huelva, con cerca de 54.000 hectáreas quemadas. Eso coloca al de Molezuelas en el segundo puesto histórico del ránking nacional, de momento y sin contar los dos fuegos simultáneos en Losacio y Sierra de la Culebra —también en Zamora— en el 2022, que también pasaron a la historia tras consumir un total de 60.000 hectáreas.

Los zamoranos temen que esta nueva pesadilla supere a la anterior. Si bien es cierto que el pronóstico era bueno este jueves por la mañana, cuando la maquinaria trabajaba en un perímetro que ya no ardía, la previsión de vientos de hasta 50 kilómetros por hora flotaba sobre los equipos de extinción como un recordatorio de que todo podría volver a torcerse en cualquier momento. Así sucedió con el incendio del sábado en Las Médulas, por ejemplo, que parecía bajo control, pero un vendaval inesperado lo reavivó el domingo y acabó arrasando el entorno de las antiguas minas romanas.

En el caso de Molezuelas, aunque las llamas empezaron en ese pequeño municipio zamorano, en cuestión de días se extendieron a un ritmo vertiginoso a través de montes, pinares y pastos secos, impulsadas por el viento y el calor extremo, hasta cruzar a León. No tardaron en llegar hasta las inmediaciones de La Bañeza, donde el martes por la tarde dos lenguas atraparon a Abel Ramos y a su primo Jaime Aparicio mientras realizaban trabajos de desbroce para defender su localidad. Ramos murió en el acto, alrededor de las siete de la tarde, y Aparicio fue llevado al hospital con quemaduras en un 85 % de su cuerpo. Falleció este jueves, después de dos días luchando en estado crítico, y se convirtió en la tercera víctima de la ola de incendios —junto con Ramos y Mircea, el rumano que perdió la vida en un hipódromo de Tres Cantos, en Madrid—. De los seis heridos restantes, tres seguían con pronóstico muy grave.

Seis días en llamas

Esa suerte de tsunami incandescente que consume España ya dura seis días y sigue afectando especialmente a Castilla y León, Extremadura y Galicia, con todavía miles de personas desalojadas y nuevos cortes de carreteras. En concreto, el tráfico se vio este jueves interrumpido en 14 puntos, incluida la autovía A-52 y las nacionales N-525 en Zamora y N-625 entre León y Santander, lo que complica la operación salida para este puente de agosto. Por lo menos, España ya ha recibido los dos hidroaviones que solicitó a la UE, enviados el jueves por Francia. Una ayuda crucial, teniendo en cuenta que ocho helicópteros KA-32, claves en la flota nacional antiincendios, no pueden volar. Son de fabricación rusa, y las sanciones contra Moscú por su invasión de Ucrania bloquean el tránsito de piezas y mecánicos. «Los equipos de extinción en tierra, cuando los ven aparecer, dan el incendio por apagado», había comentado Sumar hace un año, cuando pidió al Gobierno que gestionase el desbloqueo de estas «bestias» apagafuegos para que volviesen a integrarse en las cuadrillas de emergencias. Algo que el Ejecutivo nunca llegó a abordar.

Incendios transfronterizos

Castilla y León acabó el día con 20 incendios activos, más de la mitad de nivel 1 y 2, y uno heredado que cruzó la frontera desde Ourense. Lo mismo sucedió con otro que cruzó de León a Asturias. La UME mantenía 1.200 militares desplegados y 2.200 de apoyo en Galicia y Extremadura, comunidad esta última en la que doce medios aéreos aún intentaban cercar el fuego en Jarilla (Cáceres), con 4.800 hectáreas consumidas hasta el momento. También había personal de la unidad militar en Teresa de Cofrentes (Valencia), donde los bomberos decidieron pausar su huelga y sumarse a la lucha.

Entretanto, se dieron por controlados los focos en Tarifa (Cádiz), Navalmoralejo (Toledo) y Tres Cantos (Madrid). El primero obligó al desalojo de 2.000 turistas de playas y hoteles. El segundo calcinó 3.200 hectáreas. El tercero quemó otras 2.000 y acabó con la vida de Mircea.

Muere un segundo voluntario en León, primo del fallecido el martes

Castilla y León llora la pérdida de Jaime Aparicio Vidales, de 37 años, la segunda víctima mortal del incendio de Molezuelas de la Carballeda (Zamora), fuego que cruzó a la provincia de León. Este voluntario falleció ayer en la Unidad de Quemados del Hospital Río Hortega de Valladolid, al que fue trasladado procedente del Hospital de León, con quemaduras en el 85 % de su cuerpo, sufridas mientras combatía las llamas en el municipio leonés de Nogarejas.

Aparicio era primo de la otra víctima mortal de este fuego, Abel Ramos, de 35 años. Ambos trabajaban juntos en las labores de extinción de las llamas, cuando quedaron atrapados por ellas. «Hoy lamentamos un nuevo fallecimiento de una persona que formaba parte del dispositivo que lucha contra los incendios en la provincia de León, concretamente en la comarca de la Valdería», lamentó el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, a través de su perfil en la red social X.

El Ayuntamiento de La Bañeza trasladó su pésame a los familiares y amigos de las dos víctimas, y canceló casi todos los actos festivos previstos para este jueves. Su plaza Mayor acogió un funeral multitudinario —congregó a más de 2.000 vecinos de la comarca— para despedir a Ramos, que era vecino del municipio. El acto comenzó con varios minutos de aplausos a la llegada del féretro, en un ambiente muy emotivo al coincidir con la confirmación de la muerte de su primo.

Ramos, empresario y motero

Los asistentes hicieron un pasillo por el que pasaron tres coches fúnebres, dos que portaban flores y un tercero con su ataúd. En el exterior de la iglesia, los vecinos lloraban la pérdida de este joven empresario de la comarca, que tenía una compañía de construcción y que era un apasionado de las motocicletas, lo que lo llevó a ser vicepresidente del Motoclub de La Bañeza.

«Una buena persona. Demasiado buena, si no hubiera sido buena no le habría pasado esto», lamentaban algunos de los presentes, al tiempo que destacaban que «siempre estaba involucrado en las actividades que se desarrollaban en la Bañeza», como la organización del Gran Premio de Velocidad del pasado fin de semana.