Fondos multiactivos: cómo buscar la máxima rentabilidad y reducir el riesgo de las inversiones a una carta

Susana Pérez REDACCIÓN / LA VOZ

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ltea Tejido | EFE

Combinan acciones, bonos, inmuebles y materias primas, que el gestor puede ir variando según evolucione el mercado

17 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El director de cuentas minoristas de una sociedad de valores española se reconoce satisfecho, y al mismo tiempo preocupado, por los extraordinarios resultados que está obteniendo este año en las carteras de renta variable que gestiona para sus clientes. Con la mayoría de ellas supera las ganancias de alrededor del 30% que acumula el Ibex 35 desde el 2 de enero. «La gente me dice: te voy a meter un dineral en tus carteras. Y tampoco es eso. Siempre me guío para orientarles por la advertencia de que las rentabilidades pasadas no garantizan rendimientos futuros», comenta.

Al igual que otros muchos profesionales del mercado, pone en entredicho la sostenibilidad del actual rali de las bolsas y cree que lo lógico es que se produzca una corrección, porque los fundamentos de la escalada parecen un tanto endebles dado el contexto de alta incertidumbre económica y geopolítica global. Pero también recuerda que no existe una bola de cristal que permita anticiparse al movimiento de los mercados.

Entre sus tareas como gestor se incluye el rebajar las expectativas irracionales de los inversores y ayudar a que estos tomen decisiones ponderadas y adecuadas a su perfil de riesgo y necesidades, con la información y el análisis disponible en cada momento. De ahí que a este profesional le inquiete la reacción que puedan tener algunos de estos clientes deslumbrados ahora mismo con la bolsa cuando lleguen las horas bajas y los rendimientos de sus carteras decrezcan.

Por muy atrayente que pueda resultar el comportamiento más o menos duradero de un activo financiero, no poner todos los huevos en la misma cesta es una de las máximas de mundo de las inversiones. Los fondos de inversión multiactivos son herramientas de gran utilidad para seguir la regla de oro de la diversificación.

Se trata de instrumentos que incluyen una combinación de activos, como renta fija, renta variable, bienes inmuebles, materias primas y otros. No hay que confundirlos con los fondos mixtos, que son los que invierten en renta fija y renta variable con un porcentaje predefinido. Los fondos multiactivos, como evolución de los mixtos, son más flexibles, invierten en una gama de activos más amplia y no tienen proporciones fijas, permitiendo al gestor una mayor capacidad de adaptación a la coyuntura económica.

La gestión de los fondos multiactivos, también denominados fondos equilibrados, puede ser activa o pasiva, dependiendo de cómo se ajuste su composición para lograr los objetivos en función de las condiciones del mercado.

Hay diferentes formas de hacerlo. Si lo que se observa es un escenario proclive a un aumento de la volatilidad en los mercados de renta variable, por ejemplo, una estrategia frecuente que siguen estos profesionales es incrementar su exposición a renta fija. Otro supuesto podría ser que se espere una reactivación de la economía, en cuyo caso el gestor podría incrementar su participación en acciones o materias primas. Esta flexibilidad es clave para reducir el riesgo y buscar rendimientos consistentes a lo largo del tiempo, según los expertos.

Tres modalidades

Se pueden encontrar tres categorías principales de fondos de inversión multiactivos, que se distinguen por los distintos niveles de riesgo que asumen y la composición de los activos.

La primera de ellas es la de los fondos conservadores, que se centran en activos de menor riesgo, como renta fija y bonos gubernamentales. Estos productos buscan preservar el capital, ofreciendo rendimientos moderados pero estables. Son idóneos para inversores con baja tolerancia al riesgo.

En segundo lugar están los moderados, que combinan renta fija y renta variable en proporciones equilibradas. Ofrecen un equilibrio entre riesgo y rentabilidad. Resultan adecuados para inversores que toleren moderadamente el riesgo y con un horizonte de inversión a medio plazo.

Y en tercer lugar, los arriesgados (algunas entidades los denominan agresivos o decididos), que priorizan activos de mayor riesgo, como acciones o materias primas, con el objetivo de incrementar la rentabilidad. En función de las características, son especialmente adecuados para inversores con alta tolerancia al riesgo y un horizonte de inversión a largo plazo.

Independientemente del perfil, los expertos subrayan varias ventajas de invertir en fondos multiactivos. Además de la diversificación, que reduce la exposición al riesgo asociado a una sola clase de activo, y la flexibilidad que tienen los gestores para ajustar la cartera según las condiciones del mercado, cabe destacar que con una sola inversión el partícipe accede a una cartera variada: construirla de forma individual suele conllevar mayores desembolsos.

También hay que contar, eso sí, con algunos riesgos. Uno es el denominado riesgo de mercado, ya que ningún fondo de inversión está totalmente libre de fluctuaciones. Y otro tiene que ver con la dependencia de la pericia del gestor: el rendimiento de la inversión puede variar en función de su destreza para anticipar cambios en el mercado. Finalmente se debe considerar que algunos fondos multiactivos tienen comisiones más altas, debido a la gestión activa.