El chef José Andrés le enseña a Meghan Markle cómo hacer una paella: «Todo lo que se cocina en una paellera lo es, pero para los valencianos...»
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Con la ayuda del cocinero asturiano, la duquesa de Sussex ha aprendido a cortar jamón, ha descubierto de dónde viene la tinta del calamar y se ha sorprendido con el tradicional porrón
28 ago 2025 . Actualizado a las 08:46 h.El chef José Andrés ha sido el invitado estrella de la nueva entrega del programa de Meghan Markle en Netflix, Con amor, Meghan, que acaba de estrenar en España su segunda temporada. El cocinero asturiano ha acompañado a la duquesa de Sussex durante una jornada para ayudarle a preparar una espectacular comida para todo el equipo de producción de la serie. Y ha optado, cómo no, por un menú 100 % español.
La comilona optó primero por un espectacular picoteo propio de nuestro país. Tostas de tomate con boquerones o canapés de pimientos del piquillo con queso azul para ir abriendo el apetito, así como unas ostras a la brasa con mantequilla, erizos de mar con lima y aceite, y algo que no podría faltar en cualquier degustación española: jamón ibérico. Lo muestra bien puesto en el jamonero e incluso llega a enseñarle a Meghan los secretos del corte de esta suculenta parte curada del cerdo. También de cómo aprovechar la grasa: «Se pueden hacer huevos revueltos o sopa de marisco», le revela.
Pero el plato estrella llega después. José Andrés propone hacer uno de los platos más famosos de la gastronomía española: la paella valenciana. El chef de Mieres ya le da un dato que puede sonar a polémica: «Según el diccionario, todo lo que se cocina en la paellera es una paella». Pero enseguida deja caer la susceptibilidad que hay al respecto de la ortodoxia que hay acerca de este plato. «Pero para los valencianos...». Meghan lo capta a la primera. «¿Se van a enfadar con esta?», pregunta ella. Pero el asturiano niega la mayor. «No, van a quedar contentos, porque la que vamos a hacer estará deliciosa».
José Andrés empieza a hacer entonces un espectacular arroz marinero de langosta. El chef despliega entonces todo su saber sobre una enorme paellera, que, como él mismo indica, se usa en emergencias porque da la posibilidad de «alimentar a todo el mundo». Primero, lo esencial para el sabor. «Lo más importante», incide el cocinero: el caldo. En una gran olla, además de pescado, suma las cabezas de langostas que ha marcado previamente y le añade también las cebollas, ajo, tomate, laurel y pimentón que ha cocinado en una sartén a fuego lento poco antes.
Mientras se cocina el caldo —tiene tiempo, ya que lo deja hervir unos 40 minutos—, comienza a cortar los calamares y le revela a Meghan un secreto del mar: «La tinta del calamar es como el azafrán del mar», le dice, mientras le muestra de dónde se saca. «Nunca la tires, ¡esto es oro!», exclama él, después de que ella le confiese su pasión por la pasta con tinta de calamar. «Pero nunca había pensado de dónde salía», reconoce.
Después llega el turno de los cuerpos de las langostas, un crustáceo que, revela Markle, no le gusta a su esposo Enrique. «Y aun así, ¿te casaste con él?», bromea el chef, que asegura que si alguien en su restaurante le dice que no quiere aceite ni ajo, directamente llama «al 911», el teléfono de la policía estadounidense.
A continuación, la pareja va al jardín a encontrarse con la paellera al fuego. Le echa un poco de aceite, el calamar, la sal, azafrán, pimentón y tomate. «Normalmente ahora se añade el arroz para saltearlo un poco, pero como es tu primera vez, es más fácil echar primero el caldo y, cuando hierva, sumar el arroz», le recomienda. Así lo hacen, y esperan. «Una vez se echa el arroz no hay que moverlo demasiado, dejamos que se cocine 15 minutos, que se evapore el caldo y que el arroz absorba como una esponja todos los sabores».
El chef apaga el fuego. El sabroso plato de arroz de marisco está casi terminado. Casi, porque falta añadir los medallones de langosta para que se cocinen con el calor que todavía desprende.
Mientras esperan a que esté perfecto para su degustación, José Andrés aún le tiene preparada una última sorpresa de nuestra cultura: el porrón. «Es tradicional de Cataluña y perfecto para mesas largas de gente». Le pega un trago y le explica que, después, «hay que ir pasándoselo a todo el mundo».