Sánchez y Starmer relanzan la amistad hispanobritánica con un acuerdo estratégico
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Pactan aumentar la seguridad en Europa e impulsar un «desarrollo inclusivo»
03 sep 2025 . Actualizado a las 21:59 h.«Es un verdadero placer tenerte aquí». Con estas palabras el primer ministro británico, Keir Starmer, recibió este miércoles al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en su residencia y despacho, en el número 10 de Downing Street. Durante el encuentro, el primero en más de siete años, ambos mandatarios dejaron definitivamente atrás la disputa que surgió por Gibraltar tras el brexit y firmaron un pacto para relanzar la «vieja amistad» entre España y el Reino Unido. «Para el Gobierno y el pueblo español, esta visita también es muy importante», replicó Sánchez, quien elogió a Starmer por el papel que jugó para que en junio pasado se firmara el acuerdo sobre el Peñón y también por su decisión de «reiniciar» las relaciones con los Veintisiete. Precisamente, dentro de esa senda destinada a superar las constantes riñas y tensiones que marcaron el divorcio, se enmarca el llamado Marco Estratégico Bilateral que los gobernantes suscribieron este miércoles.
Con este pacto, esperan promover «un crecimiento económico inclusivo y sostenible, que aumente la estabilidad y seguridad en Europa, y que aborde los desafíos globales, incluyendo el cambio climático y la transición hacia una economía verde, las crisis sanitarias globales y la reducción de las desigualdades».
En un mundo donde el orden internacional forjado tras la Segunda Guerra Mundial parece desmoronarse, los mandatarios acordaron reforzar el multilateralismo y la cooperación. Así, cada año los responsables de Asuntos Exteriores mantendrán una reunión para «fortalecer nuestra asociación y mejorar nuestra cooperación en el escenario global». Como prioridades en política exterior, se coordinarán para afrontar «la campaña híbrida, violenta y desestabilizadora de Rusia», seguirán apoyando a Ucrania en su defensa y unirán esfuerzos para hallarle una solución a la crisis en Gaza. Pero los canales de comunicación no se limitarán a lo político, sino que también abarcarán lo económico, pues Londres y Madrid desean aumentar el intercambio comercial.
Según los datos del Gobierno británico, España fue el noveno destino de las exportaciones del Reino Unido en el 2024, con 20.100 millones de libras (23.162 millones de euros), y el sexto mayor socio de los británicos, con unas importaciones que alcanzaron los 44.500 millones de libras (51.280 millones de euros). Ambos Gobiernos se comprometieron a garantizar «un suministro de alimentos sostenible y seguro». Este año, Londres impuso una veda a los productos cárnicos y lácteos comunitarios, incluidos los españoles.
Como ya hizo antes con Francia y Alemania, el Reino Unido consiguió el compromiso de España para que los turistas británicos puedan usar las puertas electrónicas en los aeropuertos y ahorrarse los controles migratorios. El acuerdo incluye una disposición para promover el intercambio cultural, educativo y empresarial, al facilitar la movilidad de ciudadanos entre ambos países. Sin embargo, en el texto se deja claro que se buscarán vías para facilitar los desplazamientos «temporales» y que esto «no debe confundirse con migración». Londres y Madrid se comprometieron, además, a aunar esfuerzos para «desmantelar a los grupos criminales internacionales de la inmigración».